Los padres del autor de la matanza en un cine en Colorado testifican en el juicio a su hijo

  • En el ataque, en 2012, murieron 12 personas y 7o resultaron lesionadas.
  • Robert Holmes dijo que pensaban que su hijo estaba deprimido o sufría el síndrome de Asperger, pero su médico no les devolvía las llamadas.
  • A los miembros del jurado les mostraron fotos y videos caseros de la infancia de Holmes: jugando futbol o sonriendo en el comedor de su casa.

El padre del agresor de un cine en Colorado, James Holmes, testificó que él y su esposa se preocupaban cada vez más por la salud mental de su hijo en los meses previos al ataque del 2012, cuando abrió fuego contra los espectadores en una sala de cine en donde murieron 12 personas y 70 más resultaron lesionadas.

Los miembros del jurado consideran si James Holmes debería recibir cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o ser ejecutado por el ataque. Abogados de la defensa dicen que debería recibir cadena perpetua debido a su severa enfermedad mental.

No sabíamos que veía a un psiquiatra "No sabíamos que veía a un psiquiatra", dijo Robert Holmes. Él y su esposa pensaron que su hijo estaba deprimido o sufría del síndrome de Asperger, pero agregó que el médico no devolvía sus llamadas con las que buscaban más información.

Abogados de la defensa también subieron al estrado a la madre, Arlene Holmes, al prepararse para concluir su parte en la fase de sentencia, que ha incluido a varias docenas de amigos de la familia, maestros y ex vecinos, quienes dijeron que el Holmes que conocían era tímido, amable y educado, no el tipo de hombre que dispararía contra extraños inocentes.

Las sentencias de muerte deben ser unánimes y el juez explicó a los miembros del jurado que su decisión debería ser individual. Aunque el jurado ya encontró a Holmes legalmente sano al momento del ataque, su defensa espera que por lo menos uno coincida con su enfermedad mental.

A los miembros del jurado les mostraron fotos y videos caseros de la infancia de Holmes: jugando futbol, graduándose de la secundaria, sonriendo en el comedor, surfeando cerca de su tranquilo vecindario en California.

Mientras tanto, el fiscal George Brauchler se enfocó en lo que no conocían o no les fue dicho: que la madre de James Holmes lo llevó a terapia cuando tenía 8 años porque aventaba cosas y se rebelaba; y ya en la universidad, perdió contacto con su hermana menor y nunca preguntó por su bienestar.