Un demacrado y extremadamente delgado oso polar en el archipiélago de Svalbard (Ártico), consiguió en el verano de 2014 batir el récord en aguantar la respiración bajo el agua, según un artículo proporcionado por la BBC. El anterior récord, datado en 1970, era de 72 segundos. No se sabe cuánto tiempo los osos polares pueden contener la respiración

Basándose en su aspecto, los investigadores dedujeron que el oso no había comido en varios meses y catalogaron en mínimo sus niveles de reservas de grasa. Era de vital importancia que encontrase comida.

Al ver tres focas en pleno mar abierto, el oso utilizó una táctica conocida como 'acecho acuático' para tratar de capturarlas. Primero se selecciona la presa y después se acerca a ella sigilosamente desde abajo; pero sus intentos fueron en vano.

La primera foca debió escuchar al oso al zambullirse en el agua y desapareció a los 32 segundos, y la siguiente que estaba a 12-13 metros más lejos también lo hizo. El anterior récord fue en 1970, con 72 segundos

Tras tres minutos y diez segundos aguantando la respiración, el oso salió casi explotando de entre los hielos. Después de todo su esfuerzo, y aunque consiguió morder la aleta de una de las focas, la inmersión no fue exitosa para el hambriento oso, y éste volvía de nuevo a sumergirse en busca de más focas.

El suceso fue observado por el capitán Rinie Van Meurs y su equipo, quienes filmaron el evento y comprobaron que la cabeza del oso estaba salía del agua y que podía respirar. Después de todo su esfuerzo, y aunque consiguió morder la aleta de una de las focas, la inmersión no fue exitosa para el hambriento oso y éste volvía de nuevo a sumergirse en busca de más focas.

Los investigadores afirman que no se sabe cuánto tiempo los osos polares pueden contener la respiración. Este oso en particular estaba tan demacrado que podía no ser capaz de almacenar tanto oxígeno como un oso en buen estado físico lo haría.

Al volver a tierra, Van Meurs,  envió el video al investigador Ian Stirling de la Universidad de Alberta (Canadá), quien confirmó que este era un nuevo récord. El hallazgo se publica en la revista Polar Biology.

“Esto es un ejemplo de lo que son capaces de hacer los osos gracias a su fuerza mental” afirmaba Stirling.

La observación muestra que los osos polares podrían haber evolucionado esta habilidad como una adaptación específica a su medio ambiente marino. Sin embargo, los investigadores advierten que esta capacidad puede no ser suficiente para que los osos puedan sobrevivir en su hábitat.

La capacidad respiratoria puede no ser suficiente para que sobrevivan en su hábitatLos osos viven en las capas de hielo y las utilizan para esconderse detrás y acercarse sigilosamente a su presa, pero el hielo marino del que dependen se está reduciendo rápidamente debido al calentamiento del clima.

Esto significa que tendrán que nadar en aguas abiertas durante períodos de tiempo más largos, dificultándoles la caza para sobrevivir. 

"El aumento de la capacidad de buceo no puede evolucionar lo suficientemente rápido para compensar la dificultad creciente de la caza de focas", dicen los investigadores. Y añaden que esta capacidad puede no ser suficiente para que los osos puedan sobrevivir en su hábitat.