El dueño de una tienda de armas declara su local como una "zona libre de musulmanes"

  • La medida fue tomada tras el tiroteo de la semana pasada en Tennessee.
  • "No voy a armar y entrenar a los que desean hacer daño a mis compatriotas", señala el dueño.
  • El portavoz del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses consideró que esa prohibición es ilegal.
<p>Andy Hallinan, dueño de una tienda de armas en Florida que declaró su local como una "zona libre de musulmanes".</p>
Andy Hallinan, dueño de una tienda de armas en Florida que declaró su local como una "zona libre de musulmanes".
Facebook

El dueño de una tienda de armas en Florida declaró su local como una "zona libre de musulmanes", luego del tiroteo registrado de la semana pasada en Tennessee, que dejó cinco militares muertos.

Hallinan deja claro que él ve como su deber mantener a los musulmanes fuera de su tienda "Tengo una responsabilidad moral y legal de garantizar la seguridad de todos los patriotas en mi comunidad", señala Andy Hallinan en un video subido a la cuenta de la tienda en la red social de Facebook.

"No voy a armar y entrenar a los que desean hacer daño a mis compatriotas", señala el hombre, cuya tienda se encuentra en Inverness, en la costa oeste de Florida.

En su video, que ya había sido visto más de 40 mil veces la mañana de este martes, Hallinan deja claro que él ve como su deber mantener a los musulmanes fuera de su tienda.

"Estamos en la batalla, pero no sólo con el extremismo islámico (...) También estamos en la batalla contra la política extrema que amenaza nuestras vidas", señala.

El portavoz del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses, Ibrahim Hooper, consideró que esa prohibición es ilegal y sugirió que Hallinan está haciendo publicidad para su tienda de armas, según la página web del diario Usa Today.

Esta no es la primera vez que un negocio ha tratado de declarar una zona libre de musulmanes.

El año pasado, el dueño de un campo de tiro en Hot Springs, Arkansas, dijo que prohibiría a los musulmanes entrar en su propiedad, alegando motivos de seguridad tras el atentado del maratón de Boston.