Regreso de Kirchnerismo esperanza a seguidores argentinos

El día después de las elecciones de Argentina, Susana Ordoñez lloró mientras recordaba el sufrimiento que le provocó una de las peores crisis económicas de los últimos años. Sin embargo, las l...

El día después de las elecciones de Argentina, Susana Ordoñez lloró mientras recordaba el sufrimiento que le provocó una de las peores crisis económicas de los últimos años. Sin embargo, las lágrimas de tristeza se entremezclaron con otras de esperanza por el regreso del kirchnerismo al poder.

Lo que me pasó es llorar, por el sufrimiento pasado y por la insensibilidad de una persona que nos mienta tanto... ya estábamos hartos, dijo el martes Ordoñez a The Associated Press al expresar lo que sintió al ver, dos días atrás, cómo naufragaba el intento de reelección del conservador mandatario Mauricio Macri luego de que el kirchnerista Alberto Fernández resultara el más votado.

La mujer, que se indigna cuando menciona las promesas incumplidas de Macri sobre cómo iba a poner fin a la pobreza, dijo que también sintió un gran alivio y la esperanza de que las necesidades sociales de ella y muchos argentinos empiecen a ser atendidas.

Fernández, acompañado en la fórmula por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), obtuvo 48,10% de los votos. Macri alcanzó 40,37%.

El resultado generó la satisfacción de Ordoñez y otros muchos seguidores del kirchnerismo agobiados por la crisis que esperan el retorno de las políticas sociales que durante las presidencias de Néstor Kirchner (2003-2007) y su esposa y sucesora les garantizaron mayor nivel adquisitivo y bienestar.

No sé qué nos va a deparar el futuro, espero que mejore, señaló Ordoñez, de 47 años, con los ojos llenos de lágrimas.

Esta argentina vive junto a su pareja y siete de sus nietos en un edificio de Buenos Aires habitado por 100 familias que están en riesgo de ser desalojadas. Desde hace años los vecinos reclaman ante la justicia que se les permita seguir residiendo en lo que antiguamente era una fábrica y a donde llegaron en 2004 en medio de una gran necesidad habitacional.

La mujer recordó que durante el periodo kirchnerista ella y sus allegados consumían carne, leche y fruta. En los últimos tiempos, con la devaluación del peso y la consiguiente aceleración de los precios, empezaron a suspender un montón de cosas, hasta la leche para los niños y los yogures.

Ordoñez, que está sin trabajo, dijo que espera que Fernández reactive la economía --en picada desde principios de 2018-- incentive las oportunidades laborales para los jóvenes, frene la escalada de los precios y garantice la vivienda y la educación.

Porque si no, se lo vamos a exigir, si no vamos a salir a la calle... para que se cumplan los derechos que están en la Constitución, dijo Ordoñez, militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos --de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular-- uno de los que han sido más activos en las calles a la hora de manifestarse en contra de las políticas de ajuste de Macri.

La mujer se mostró convencida de que Fernández de Kirchner puede ayudar al futuro presidente, quien se desempeñó como jefe de gabinete de ministros durante su primer mandato, a reordenar la economía. "Es muy capaz y tiene coraje y creo que sí va a influir para apoyarlo y corregir lo que antes ella no pudo concretar".

Sobre las distintas causas de supuesta corrupción que afronta la exmandataria señaló que en la política argentina la corrupción existió siempre; el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra.

Ordoñez vive con sus familiares en un precario departamento de dos piezas dentro del edificio de enormes escaleras, grandes ventanales rotos e instalaciones deterioradas que los vecinos se afanan en arreglar poco a poco. Junto a su pareja, logra juntar unos 22.000 pesos (unos 346 dólares) al mes, lo que no alcanza a cubrir las necesidades de una canasta básica alimentaria.

Afuera, sobre la fachada de la construcción, hay pintado un gran mural que dice: Basta de desalojos y otro que indica que la Cooperativa de Vivienda Papa Francisco se organizó allí.

En el mismo edificio vive la peruana Victoria Narciso Victorio, de 67 años y quien reside en Argentina desde hace dos décadas.

Estoy contenta y alegre y ojalá que este señor Alberto y Cristina, que todos los queremos, cambien la vida para que personas mayores, niños y adolescentes puedan mejorar, afirmó.

Argentina tuvo una leve mejora en 2017 que le valió a Macri el triunfo en las elecciones parlamentarias de medio término, pero al año siguiente la economía volvió a contraerse por una sequía histórica, el impacto de la puja comercial entre Estados Unidos y China --que llevó a los inversores a abandonar los mercados emergentes para refugiarse en posiciones más confiable-- y las propias impericias en materia económica del gobierno.

El presidente que asumirá el 10 de diciembre tendrá que afrontar un escenario de recesión económica y de inflación que se estima que estará en 55%, así como una pobreza que afecta al 35,4% de la población, según los registros del primer semestre del año.

Aunque Macri y Fernández acordaron trabajar por una transición ordenada en Argentina, los inversores siguen inquietos por el regreso del populismo al poder y vaticinan unas semanas de volatilidad que podrían profundizar la crisis.

En un acto al que asistió el lunes en el norte del país, Fernández destacó que la Argentina es hoy un país con muchos problemas y que deberá afrontar un escenario complejo.

"Esta sociedad no puede sentirse digna si en su seno hay gente que pasa hambre. Vamos a arremangarnos todos para que en la Argentina nadie más pase hambre, afirmó el opositor.

Ordoñez, en tanto, dijo sentirse indignada de cómo las estadísticas siguen contando pobres. Nos da mucha indignación eso; ¿por qué en lugar de contar y contar pobres no cambiamos el rumbo desde el Estado para paliar las principales necesidades?, se preguntó.

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En esta nota participaron los periodistas de AP Leo Lavalle y Natacha Pisarenko