Última oportunidad de escalar icónico monolito de Australia

Parece que naturaleza se puso de lado de los indígenas australianos que piden que el Uluru sea respetado como un sitio sagrado, cuando fuertes vientos amenazaron el viernes con suspender antes de tie...

Parece que naturaleza se puso de lado de los indígenas australianos que piden que el Uluru sea respetado como un sitio sagrado, cuando fuertes vientos amenazaron el viernes con suspender antes de tiempo la longeva tradición de ascender el monolito de arenisca.

Las autoridades advirtieron a cientos de ansiosos turistas que se reunieron en la falda de la icónica roca antes del amanecer que se perderían la última oportunidad de escalar la cumbre de 348 metros (1140 pies) a menos que disminuyeran las ventosas condiciones.

Pero los vientos amainaron y el primero de unos 1.000 escaladores inició el ascenso formando una cadena en la cara oeste del monolito, tres horas después de lo planeado. Un espectador indígena los abucheó.

El ascenso quedó vetado para la tarde, mientras que aquellos que ya se hallaban en la roca tuvieron hasta la puesta del sol para encontrar la forma de descender.

Janet Ishikawa viajó desde Hawai para subir en el último día en que está permitido. La mujer comparó la polémica en torno al Uluru con el furor que desataron los planes de construir un gigantesco telescopio en la cima más alta de Hawai, un sitio que algunos consideran sagrado.

"Es una exageración total. De pronto ellos quieren sentirse dueños de toda esta cosa", dijo Ishikawa. "Ellos dicen que uno no puede escalarla debido a todo este asunto de lo sagrado. Yo la puedo respetar y aun así escalarla".

Hace un par de años, los 12 integrantes de la junta administrativa del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta votaron a favor de prohibir los ascensos. Pero es una medida que ha dividido tanto a los indígenas australianos como al mundo en general.