Macri pide no tropezar con la misma piedra" en Argentina

El presidente conservador Mauricio Macri pidió a los argentinos no "tropezar con la misma piedra", en referencia al kirchnerismo, y afirmó que las políticas de ajuste de su gobierno redituarán en ...

El presidente conservador Mauricio Macri pidió a los argentinos no "tropezar con la misma piedra", en referencia al kirchnerismo, y afirmó que las políticas de ajuste de su gobierno redituarán en crecimiento y más trabajo si es reelecto el domingo en Argentina.

El mandatario encabezó un multitudinario acto de cierre de campaña en la provincia de Córdoba, unos 800 kilómetros al norte de Buenos Aires, antes de encarar unas elecciones generales cuesta arriba en las encuestas frente al opositor kirchnerista Alberto Fernández.

Este último junto a su compañera de fórmula, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, (2007-2015) cerraron más temprano su campaña proclamando el fin del neoliberalismo y el regreso de las políticas populistas de redistribución del ingreso.

"Les quiero pedir que no dejemos que las dificultades nos hagan dudar de las cosas que ya hemos logrado", pidió Macri a sus seguidores. "Es momento de ir para adelante y no tropezar con la misma piedra".

La recesión económica, sumada a una inflación descontrolada que aumentó la pobreza a 35,4% de los argentinos, desde el 30% cuando asumió en 2015, han puesto en riesgo la reelección del mandatario y abrieron las puertas a un triunfo del populismo.

Macri reconoció el costo social de su plan de ajuste económico, pero adelantó que "ahora sí va a venir una etapa de crecimiento, de generación de empleo de mejora de salario y alivio para los argentinos".

"Somos una enorme mayoría que durante muchos años estuvimos en silencio hasta con miedo, mirando la política desde lejos, diciendo no me voy a meter y eso fue un gran error, dejamos un espacio vacío y lo ocuparon esos que quisieron ir por todo y también intentaron ir por nuestra libertad que es innegociable", concluyó.

Mientras los seguidores de Macri entonaron como himno "sí se puede, sí se puede", más temprano en la ciudad balneraria de Mar del Plata, unos 400 kilómetros al sur de Buenos Aires, los militantes kirchneristas gritaban "vamos a volver, a volver" ante los postulantes de ese espacio.

No estamos cerrando una campaña electoral sino un ciclo histórico, sentenció Fernández de Kirchner. El domingo vamos a votar para que definitivamente nunca más la patria vuelva a caer en manos del neoliberalismo. Nunca más estas políticas.

Hemos pasado cuatro años de sinsabores, reflexionó por su parte Fernández, quien fue jefe de gabinete de ministros en el mandato de Néstor Kirchner (2003-2017) y en el primer año de gobierno de su esposa y sucesora, Fernández de Kirchner. El gobierno no tuvo ningún empacho de engordar el bolsillo de los bancos mientras toda la Argentina se empobrecía.

Entre jubilados y los bancos elegimos a los jubilados, entre la educación pública y los bancos elegimos la educación pública. Y entre los que trabajan y especulan elegimos a los que trabajan, aseguró el candidato kirchnerista, quien fue aventajó por más de 15 puntos a Macri el 11 de agosto en las elecciones primarias.

A sabiendas del recelo que provoca su figura entre los inversores, sumada a la incertidumbre en torno al cumplimiento de los compromisos de deuda asumidos por el actual gobierno, Fernández de Kirchner aseveró que siempre pagamos las deudas que otros contrajeron.

Alberto fue el jefe de gabinete del gobierno que reestructuró la deuda externa. Que le pagó al FMI la deuda que arrastrábamos desde 1957, recordó la exmandataria. El kirchnerismo asumió en 2003 con el país en cesación de pagos de la deuda externa más abultada hasta ese momento en la historia financiera mundial. Con acreedores privados negoció una fuerte quita y al FMI le canceló la deuda con un pago efectivo de 10.000 millones de dólares.

El próximo gobierno debe empezar a saldar el préstamo que otorgó el FMI en 2018 por 56.000 millones de dólares, además de la deuda con acreedores privados.

Para ser elegido presidente se necesitan al menos 45% de los votos o 40% y 10 o más puntos porcentuales de ventaja sobre el segundo candidato más votado. En caso de que no se cumplan estas condiciones, se celebrará una segunda vuelta entre los dos postulantes con mayor cantidad de votos el 24 de noviembre.