Oposición de Venezuela recibe alivio en batalla por Citgo

La Casa Blanca concedió el jueves un respiro temporal a la coalición opositora de Venezuela encabezada por Juan Guaidó para impedir que pierda el control de las valiosas refinerías de Citgo en Est...

La Casa Blanca concedió el jueves un respiro temporal a la coalición opositora de Venezuela encabezada por Juan Guaidó para impedir que pierda el control de las valiosas refinerías de Citgo en Estados Unidos que son propiedad del país sudamericano.

La oposición venezolana pretende destinar las ganancias de su compañía con sede en Houston a financiar la recuperación del país asolado por la crisis, si es que logra echar del poder al presidente Nicolás Maduro.

El Departamento del Tesoro emitió una orden que concede al equipo de Guaidó tres meses para reestructurar o refinanciar los pagos. La posible falta de pago de un abono de 913 millones de dólares que vence el lunes podría haber derivado en un remate judicial por ejecución hipotecaria.

Russ Dallen, corredor bursátil en la firma Caracas Capital Markets, con sede en Miami, dijo que en un mundo pos-Maduro, Citgo sería una fuente importante de ingresos para reconstruir Venezuela mediante la refinación y venta de crudo extraído de las vastas reservas del país.

Citgo es su negocio seguro, declaró Dallen. Es garantía de dinero en efectivo rápido cuando se necesite. Citgo puede repuntar y vender ese petróleo o refinarlo.

Venezuela posee Citgo desde la década de 1980, parte de la empresa estatal PDVSA. Citgo tiene tres refinerías en Luisiana, Texas e Illinois, además de una red de oleoductos que entrecruzan 23 estados. Aporta entre 5 y 10% de la gasolina en Estados Unidos.

Guaidó, titular de la Asamblea Nacional controlada por la oposición, se adjudicó las facultades presidenciales en enero con el compromiso de poner fin al gobierno de Maduro y a dos décadas de régimen socialista en Venezuela, país inmerso en una profunda crisis política y económica.

Después de que el gobierno de Trump reconociera a Guaidó al frente del gobierno de Venezuela, cortes estadounidenses aprobaron que una junta nombrada por la oposición asumiera el control de Citgo, valuada en unos 8.000 millones de dólares.

En 2016, el gobierno de Maduro acordó con algunos tenedores de bonos de PDVSA canjearles sus documentos por otros con vencimiento en 2020.

Maduró dejó en garantía a los acreedores 50,1% de las acciones de Citgo a pesar de las objeciones de la Asamblea Nacional, donde la mayoría opositora argumentó que el acuerdo fue ilegal porque careció de aprobación legislativa.

El mandatario ha acusado a la oposición de apropiarse indebidamente de Citgo, diciendo que es parte del imperialismo de Estados Unidos para instalar a Guaidó al frente de un gobierno títere.