Una nueva marcha en Hong Kong desafía el veto policial

Los manifestantes hongkoneses volvieron a llenar las calles el domingo, ignorando el veto policial a la marcha y exigiendo que el gobierno cumpla sus demandas de derechos políticos y control de las i...

Los manifestantes hongkoneses volvieron a llenar las calles el domingo, ignorando el veto policial a la marcha y exigiendo que el gobierno cumpla sus demandas de derechos políticos y control de las instituciones.

Los líderes de la protesta llevaban una pancarta negra en la cabecera con el lema Cinco principales demandas, ni una menos.

Algunos manifestantes de primera línea cortaron calles poco después de comenzar la marcha.

La policía había redoblado las medidas de seguridad antes de la manifestación no autorizada, que se sumaba a las protestas de los últimos cinco meses en el territorio semiautónomo chino.

En torno a una estación de tren en la que se esperaba que terminara la manifestación se colocaron barreras de plástico llenas de agua. La operadora del metro de la ciudad restringió el acceso de los pasajeros a la estación de West Kowloon.

La gente se reunió en un paseo marítimo para iniciar la protesta. Muchos llevaban máscaras, desafiando la prohibición del gobierno a los objetos que cubren el rostro en reuniones públicas, y algunos voluntarios repartían más a la multitud.

Los organizadores dijeron que querían ejercer su derecho a la protesta, como garantiza la constitución hongkonesa, pese al riesgo de ser detenidos.

Estamos empleando una forma pacífica, racional no violenta de expresar nuestras demandas, dijo a la prensa Figo Chan, viceconvocante del Frente Civil de Derechos Humanos. No tenemos miedo de ser arrestados. A lo que tengo más miedo es a que todos renunciemos a nuestros principios.

El grupo ha organizado algunas de las manifestaciones más grandes del movimiento de protesta. Uno de sus líderes, Jimmy Sham, fue atacado el miércoles por agresores armados con martillos.

La policía detuvo el sábado a un hombre de 22 años acusado de apuñalar a un activista adolescente que repartía panfletos cerca de un muro cubierto de mensajes prodemocracia. Un testigo dijo a la cadena local RTHK que el agresor había gritado después que Hong Kong es una parte de China y otros mensajes a favor de Beijing.

Las protestas comenzaron en respuesta a una propuesta del gobierno de reformar las extradiciones que habría permitido enviar a China a sospechosos para juzgarlos allí. Después, el movimiento evolucionó para incluir reclamaciones de democracia plena y una investigación sobre la supuesta brutalidad policial.