Venezuela celebra como victoria escaño en Consejo de DDHH

El gobierno venezolano consideró como una victoria el logro de un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ante la campaña feroz que --asegura-- emprendieron Estados Unidos y sus...

El gobierno venezolano consideró como una victoria el logro de un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ante la campaña feroz que --asegura-- emprendieron Estados Unidos y sus aliados para evitar que eso ocurriera, y como un gesto anunció la excarcelación de 24 de los llamados presos políticos.

En medio de críticas de organizaciones humanitarias y opositores que han acusado al gobierno venezolano de incurrir en violaciones a los derechos humanos, el presidente Nicolás Maduro celebró el escaño y dijo en su cuenta de Twitter que por encima de las amenazas triunfó nuestra Diplomacia. ¡Victoria en la ONU!.

Al defender la votación que obtuvo Venezuela, el canciller Jorge Arreaza aseguró, desde la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, que el gobierno de Maduro logró superar la campaña brutal del Departamento de Estado de Estados Unidos, al que acusó de hacer llamados desesperados a las cancillerías de Asia y ífrica para extorsionarlos y pedirles que no apoyaran a Caracas.

Arreaza adelantó que como miembro pleno del Consejo de Derechos Humanos, Venezuela llevará en los próximos tres años una agenda que incluirá acciones para evitar que se bloqueen los países imponiéndole sanciones, posibles bombardeos de otros a su territorio y violaciones a los derechos humanos por la desigualdad económica.

De igual forma, el canciller criticó la postulación de Costa Rica al Consejo de Derechos Humanos alegando que con esa acción el país centroamericano buscaba impedir que Venezuela lograra el puesto en el organismo, hecho que consideró como un error histórico.

A las celebraciones también se unió el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, que calificó el hecho como un importante logro de su país, y aseguró que el gobierno de Maduro será una voz importante para alejar la guerra como mecanismo de presión.

Algunos gobiernos de la región y la oposición local levantaron sus voces contra el asiento que logró Venezuela.

En Chile el canciller Teodoro Ribera dijo que "consideramos que el gobierno de Maduro se ha burlado así de todos nosotros, porque no puede ser que un gobierno que viola los DD.HH... hoy día sea elegido para un cargo de esta naturaleza". Ribera expresó que antes de la elección, representantes del gobierno chileno se contactaron con diversas cancillerías con el propósito de que no votaran por Venezuela.

Asimismo, el opositor venezolano Julio Borges, quien fue nombrado por el líder Juan Guaidó como comisionado presidencial para Asuntos Exteriores, afirmó que Maduro, con el apoyo de Cuba, hipotecó todo para lograr el escaño, y dijo en su cuenta de Twitter que esta maniobra no le servirá para ocultar sus crímenes y que el resto de los países electos en ese organismo cercarán más a la dictadura y expondrán sus violaciones a los DDHH.

Poco antes que se diera a conocer la votación, las autoridades venezolanas acordaron la excarcelación de 24 detenidos que eran identificados por la oposición como presos políticos como parte de un convenio al que llegó el gobierno con unos partidos políticos minoritarios para impulsar un proceso de diálogo nacional.

La medida fue anunciada por Saab, quien dijo que las liberaciones se enmarcan en el acuerdo que suscribieron en septiembre ambos bloques y dejó al descubierto las fisuras que hay dentro de la oposición venezolana.

El fiscal no informó los nombres de los 24 excarcelados. Sólo indicó que en las últimas cuatro semanas han sido liberadas 29 personas, entre ellas, el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, y cuatro integrantes de su equipo.

De acuerdo con estimaciones de la organización humanitaria local Foro Penal, en Venezuela hay 466 presos políticos.

Un mes después de que Maduro decidiera en agosto el retiro de los delegados del gobierno del proceso de negociaciones con la oposición promovido por Noruega, las autoridades suscribieron el acuerdo con partidos minoritarios opositores. Como parte de esto, los diputados oficialistas retornaron a finales del mes pasado al Congreso luego de dos años sin asistir a las sesiones alegando que la mayoría opositora del cuerpo legislativo estaba en desacato de las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia.