De Panamá para el mundo: el megapatacón con récord Guinness

Decenas de manos panameñas se pusieron a la obra para cocinar lo nunca antes visto: un patacón de 111,4 kilos de peso y más de tres metros de diámetro.

Decenas de manos panameñas se pusieron a la obra para cocinar lo nunca antes visto: un patacón de 111,4 kilos de peso y más de tres metros de diámetro.

Con su audaz preparación del miércoles no sólo lograron establecer un récord mundial Guinness, sino también llamar la atención sobre las olvidadas comunidades aborígenes del país centroamericano.

El patacón o tostón, como se le llama en otros países latinoamericanos, se hace del plátano verde o recién cosechado. Al fruto se le quita primero la cáscara y se lo fríe en pedazos, luego se saca y se lo machaca para pasarlo nuevamente por la sartén u olla en aceite caliente.

La comunidad del grupo emberá en Ipetí, a unos 60 kilómetros al este de la capital de Panamá, fue el escenario para el reto que coincide con el Día Mundial de la Alimentación.

Para el desafío se utilizaron 1.150 plátanos, más de 1.000 litros de aceite y una olla de acero gigante. Hombres y mujeres pelaron las frutas, las molieron, prepararon la masa sobre hojas de bijao --una planta verde que suele utilizarse para envolver comida-- y tras colocarla en una malla metálica la llevaron a una caldera con el aceite caliente. El peso que requerían para lograr el récord era de al menos 100 kilos. El juez Carlos Tapia, de Guinness, certificó su logro al final de la jornada. De Panamá para el mundo, este increíble patacón, dijo por la tarde.

Después de presentar su creación ante el juez, los panameños trasladaron su megapatacón a una cancha de básquetbol donde un centenar de personas presenciaba lo ocurrido y Tapia entregó el certificado del récord.

Ahora son oficialmente récord Guinness. Son oficialmente asombrosos, dijo

Los plátanos fueron sembrados y cosechados por la comunidad emberá en Ipetí en el Alto Bayano y la actividad fue aprovechada por los originarios para exhibir su cultura, sus danzas y artesanías.

El cacique del Congreso General emberá en Alto Bayano, Rodolfo Cunampio, dijo a The Associated Press: Lo que queremos con esto es decirle al mundo que en Panamá hay indígenas que exigen la inclusión y que se nos abra las puertas de oportunidades para beneficio de la población. Hoy demostramos que sí podemos lograr cosas importantes junto a otra gente

Los emberás son uno de los siete grupos indígenas en Panamá, donde los aborígenes representan el 11% de la población total del país, de más de cuatro millones, y es el segmento más golpeado por la pobreza. El 70% de los emberás, por ejemplo, viven en la miseria, según estimaciones oficiales.

Luego de la ceremonia el patacón se repartió entre los pobladores y asistentes.

Ipetí es una comunidad de algo más de 700 personas; Viven de la agricultura y las artesanías. Ellos dicen que tienen problemas para contar con medicamentos básicos y oportunidades de trabajo fuera de su pueblo. Están en una batalla, asimismo, para sacar a colonos que han invadido sus tierras en los últimos años.

Tenemos mucha riqueza cultural, tenemos mucha riqueza espiritual y ambiental que necesitamos compartir y enseñar, dijo a la AP Sara Omi, autoridad tradicional del Congreso General Emberá de Alto Bayano y una de las impulsoras de la iniciativa.

La indígena Milcia Guainora Ruiz, de 30 años, y otras originarias del poblado aprovecharon la ocasión para vender artesanías, uno de los medios que tienen para conseguir dinero y enviar a sus hijos a la escuela.

Me siento orgullosa, señaló Guainora a la AP. Es la primera vez que he visto esto. Hoy vino mucha gente a visitarnos y a comprar lo que hacemos.