Miles de personas marchan por zona comercial en Hong Kong

Miles de manifestantes corearon lemas y marcharon el domingo por el centro de Hong Kong en desafío de una prohibición policial, mientras los comercios cerraban por temor a nuevos episodios de violen...

Miles de manifestantes corearon lemas y marcharon el domingo por el centro de Hong Kong en desafío de una prohibición policial, mientras los comercios cerraban por temor a nuevos episodios de violencia en el territorio semiautónomo chino, que lleva meses asistiendo a protestas sucesivas.

Activistas enmascarados y vestidos de negro, mezclados con familias con niños, tomaron las calles de la zona comercial de Causeway Bay y marchó unos dos kilómetros (1,2 millas) hacia el distrito financiero Central. Algunos ondeaban banderas británicas o estadounidenses, mientras que otros llevaban carteles que recogían sus peticiones de reformas democráticas.

La policía había rechazado una petición del Frente Civil de Derechos Humanos para celebrar la manifestación, pero eso no disuadió a la gente, como lleva ocurriendo todo el verano.

Creo que este es nuestro deber. El gobierno quiere bloquearnos con la prohibición, pero quiero decir que la gente no tendrá miedo, dijo Winnie Leung, de 50 años y asistente a la manifestación.

La marcha afectó al tránsito y muchos comercios, como los grandes almacenes Sogo, cerraron sus puertas. Algunos manifestantes emplearon conos de tráfico, cercas de metal y contenedores de basura para levantar barricadas.

La policía advirtió en un comunicado que la asamblea era ilegal e instó a los manifestantes a detener sus actos ilegales. La policía levantó barreras en torno al complejo del gobierno local y se veían cañones de agua desplegados en torno a la oficina de enlace con Beijing.

Las protestas comenzaron en junio por una propuesta de ley sobre extradiciones que muchos vieron como un ejemplo de la creciente intrusión china y la erosión de las libertades y derechos en Hong Kong, que a menudo no se extienden a la China continental.

El gobierno prometió este mes retirar la ley, que habría permitido enviar a algunos sospechosos de delitos a la China continental para juzgarlos allí, pero los manifestantes han ampliado sus demandas para incluir elecciones directas al jefe de gobierno del territorio y que la policía rinda cuentas por sus acciones.

Durante el verano de protestas se han visto cada vez más choques entre los manifestantes y la policía hongkonesa, a la que los activistas acusan de abusos. Más de 1.300 personas han sido detenidas desde junio.

Los disturbios han golpeado la economía de Hong Kong, que ya sufría por la guerra comercial entre Washington y Beijing. También se han visto como un bochorno para el gobernante Partido Comunista chino antes de las celebraciones de la Fiesta Nacional el 1 de octubre.

Antes el domingo, cientos de manifestantes se congregaron ante el consulado británico en Hong Kong, redoblando las peticiones de apoyo internacional para su movimiento.

Los asistentes ondeaban banderas británicas, cantaron God save the Queen y corearon Gran Bretaña, salva a Hong Kong. Con carteles que declaraban que el concepto de un país, dos sistemas está muerto, insistieron en pedir a la exmetrópoli colonial que garantice que se respeta la autonomía de la ciudad, acordada en la devolución de Hong Kong a China en 1997.

Se han celebrado marchas similares ante la delegación británica, el 1 de septiembre, y el consulado estadounidense, el fin de semana pasado.

La policía también prohibió una marcha del Frente Civil de Derechos Humanos el pasado 31 de agosto, pero la gente acudió de todos modos. Esa noche se produjeron choques violentos, en los que la policía irrumpió en un vagón de metro y empleó porras y aerosol de pimienta contra los pasajeros.

Manifestantes prodemocracia y defensores del gobierno central en Beijing chocaron el sábado en un centro comercial y otros espacios públicos. La policía detuvo a más de una docena de personas y 25 resultaron heridas, según responsables hospitalarios.

La violencia en medio de las celebraciones tradicionales de mediados de otoño llegó tras varias noches de actos pacíficos, como congregaciones masivas para cantar una nueva canción protesta en centros comerciales. Además, miles de personas llevaron faroles con mensajes a favor de la democracia en espacios públicos y formaron cadenas humanas iluminadas en dos de los picos de la ciudad el viernes por la noche coincidiendo con un importante festival chino.