Sindicato de GM deja expirar su contrato y baraja una huelga

El contrato entre General Motors y el sindicato United Auto Workers expiró antes de la medianoche del sábado, mientras continuaban las negociaciones para alcanzar un nuevo convenio.

El contrato entre General Motors y el sindicato United Auto Workers expiró antes de la medianoche del sábado, mientras continuaban las negociaciones para alcanzar un nuevo convenio.

Representantes sindicales habían dicho a la compañía que permitirían que el contrato expirase, incrementando la probabilidad de una huelga incluso al día siguiente.

Los empleados sindicados que trabajaban el domingo tenían previsto acudir a sus puestos, aunque unos 850 conserjes representados por AUW que trabajan para Aramark, otra empresa separada, fueron a la huelga el domingo tras trabajar bajo un contrato ampliado desde marzo de 2018, indicó el grupo.

La huelga afectaba a ocho instalaciones de GM en Ohio y Michigan. Aunque estaba previsto que los trabajadores UAW se presentaran en sus puestos, el domingo de madrugada no estaba claro si los empleados cruzarían los piquetes de su propio sindicato. GM dijo en un comunicado que tenía planes de contingencia por cualquier alteración derivada de la huelga en Aramark.

Mencionando diferencias significativas con la compañía en lo que respecta a salarios, atención médica y otros asuntos, Terry Dittes, vicepresidente sindical, dijo a los miembros del sindicato en una carta que el domingo por la mañana se tomaría una decisión sobre si se declara una huelga o no.

Las cartas dirigidas a GM y sus agremiados pretendían aumentar la presión a los negociadores de GM. La huelga podría estallar el domingo en la noche como fecha más próxima, según el sindicato.

Aunque estamos peleando por mejores salarios, una atención médica asequible y de calidad, y seguridad del empleo, GM se rehúsa a anteponer a los estadounidenses que trabajan duro a sus ganancias récord, declaró Dites, en un comunicado difundido el sábado en la noche.

Kristin Dziczek, vicepresidenta del Centro de Investigaciones Automovilísticas, un grupo de analistas del sector, dijo que el sindicato podría paralizar actividades en GM a la expiración del contrato.

Si no hay una ampliación del convenio, eso les dejaría el panorama abierto para una huelga, apuntó.

Sin embargo, en un comunicado emitido el sábado en la noche, la automotriz mantenía esperanzas de alcanzar un acuerdo, diciendo que sigue trabajando en soluciones a desafíos difíciles.

Estamos dispuestos a negociar las 24 horas porque hay miles de familias de GM y sus comunidades _y muchas miles más con nuestros concesionarios y proveedores_ que cuentan con nosotros para su sustento. Nuestro objetivo continúa siendo construir un futuro fuerte para nuestros empleados y nuestros negocios, afirmó GM en el comunicado.

Una huelga de los 49.200 agremiados paralizaría la producción de GM en Estados Unidos, y probablemente interrumpiría la fabricación de vehículos de la compañía en Canadá y México. Esta situación causaría que haya menos vehículos para los consumidores en los lotes de los concesionarios y podría imposibilitar la fabricación de coches y camiones de pedidos especiales.

El consejo directivo del sindicato tenía previsto reunirse el domingo por la mañana para abordar sus próximos pasos, antes de una reunión en Detroit de dirigentes sindicales a nivel de planta de todo el país. Se esperaba un comunicado después de esas reuniones.

En caso de que haya huelga, sería la primera del sindicato desde que en 2007 paralizó labores durante dos días en GM.