México llega a acuerdo con operadores privados de gasoductos

El gobierno de México llegó a un acuerdo con operadores privados de gasoductos para resolver una disputa de cuotas y pagos en el transporte, informó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El gobierno de México llegó a un acuerdo con operadores privados de gasoductos para resolver una disputa de cuotas y pagos en el transporte, informó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El mandatario mexicano había acusado a las compañías de aprovecharse del país al momento de firmar los contratos con gobiernos anteriores, en parte porque algunos acuerdos requieren que el gobierno pague, reciba el gas o no. El mandatario ordenó suspender los contratos, pero comenzó negociaciones con las firmas.

López Obrador reconoció que la disputa con compañías de Estados Unidos, Canadá y México podría afectar negativamente la reputación de México entre los inversionistas.

"Evitamos un pleito que nos hubiese significado ir a tribunales internacionales, un pleito que se va a dirimir en varios años y que iba a generar una atmósfera de desconfianza hacia el gobierno y hacia México en momentos que necesitamos que se tenga inversión", dijo López Obrador.

En junio, el exembajador canadiense Pierre Alarie dijo que estaba "profundamente preocupado por las medidas de la CFE (siglas de la Comisión Federal de Electricidad) y por la señal que envían de que México no respetará los contratos de gasoducto".

La disputa es sobre siete gasoductos, algunos de los cuales han sido terminados y otros que han sido bloqueados por apelaciones judiciales o protestas. En algunos casos, esos proyectos han estado bloqueados por meses e incluso años. México ya tiene la reputación de ser un país donde los derechos de vía son difíciles de conseguir, lo cual hace que los proyectos de infraestructura sean más caros y difíciles por lo general.

El martes, López Obrador estuvo acompañado de Carlos Slim, el hombre más acaudalado de México, durante la conferencia de prensa diaria que da por las mañanas y elogió a las empresas por aceptar _según dijo_ ganancias 30% menores, a cambio de cambiar la estructura de cobros por una tarifa fija. El término del contrato también será ampliado, aparentemente en algunos casos de 25 a 30 años.

López Obrador dijo que el acuerdo le ahorrará a México _sobre todo a la CFE, la mayor consumidora de gas_ hasta 4.500 millones de dólares en las próximas tres décadas.

Slim indicó que el aumento de ganancias por adelantado en los contratos otorgará ventajas de financiamiento a las empresas. Carso Energy, de Slim, fue uno de los operadores-constructoras de los gasoductos. Las otras compañías son TCEnergy (antes llamada TransCanada), de Canadá; e IEnova, subsidiaria de Sempra Energy, de Estados Unidos. Queda pendiente un acuerdo con una empresa mexicana.

Los gasoductos permitirán a México importar abundante gas natural estadounidense y distribuir gas en zonas del país que carezcan del servicio.

En un comunicado, IEnova dijo que el acuerdo no hubiera sido posible sin la intervención directa y personal del presidente.

El acuerdo es resultado del compromiso de ambas partes por aprovechar una infraestructura que es esencial para llevar gas natural a millones de mexicanos y a la industria del país.

Aunque la construcción de gasoductos ha ocasionado confrontaciones en varios países, en México este tipo de conflictos son particularmente difíciles de manejar. Como resultado, las tarifas de gas y electricidad son mucho más altas que en Estados Unidos pese a lo cercano de ambos mercados.

Por ejemplo, en el estado de Sonora, en la frontera norte de México, un grupo de indígenas yaquis tienen bloqueados los últimos kilómetros de un oleoducto desde hace tres años. La tubería de 835 kilómetros (518 millas) está prácticamente concluida porque otras comunidades yaquis ya han alcanzado acuerdos para permitir que el ducto pase por sus tierras. Sin embargo, una comunidad de 500 miembros ha detenido el proyecto entero porque no quieren que un tramo del oleoducto de 4 kilómetros (2,5 millas) atraviese sus tierras.

También el martes, el peso mexicano se devaluó frente al dólar y casi alcanzó las 20 unidades ante el billete verde por primera vez desde el 19 de diciembre de 2018, de acuerdo con Banco BASE. El grupo financiero indicó que hay nerviosismo por la economía mundial debido a la guerra comercial entre Estados Unidos y China.