Avionetas de ONGs humanitarias aterrizan por orden de Italia

Dos organizaciones humanitarias que han estado sobrevolando el centro del Mediterráneo en busca de botes de contrabandistas de migrantes y para monitorear posibles violaciones de derechos humanos, pr...

Dos organizaciones humanitarias que han estado sobrevolando el centro del Mediterráneo en busca de botes de contrabandistas de migrantes y para monitorear posibles violaciones de derechos humanos, protestaron el martes por la orden de Italia de aterrizar sus avionetas.

La autoridad italiana, la ENAC, confirmó el aterrizaje del Moonbird, una avioneta monomotor Cirrus SR22 operada por la organización alemana Sea-Watch; y Colibri, una avioneta MCR-4S operada por la organización francesa Pilotes Volontaires, diciendo que las aeronaves estaban aprobadas para uso recreativo pero no profesional.

Ambas organizaciones rechazan la decisión.

Ruben Neugebauer, portavoz de Sea-Watch, dijo que la orden de aterrizar tenía motivos políticos, agregando que el Moonbird está en regla con las normas nacionales e italianas.

Neugebauer dijo que es importante tener avionetas en el aire porque estas documentan violaciones a los derechos humanos, por ejemplo cuando las embarcaciones no responden a llamados de auxilio.

José Benavente Fuentes, piloto que ha estado realizando vuelos con Pilotes Volontaires, dijo que dos abogados estaban tratando de negociar una solución con la autoridad aérea civil italiana.

También el martes, el ministro de Interior de Italia, Matteo Salvini, prohibió que un barco humanitario alemán con migrantes rescatados en Libia ingresara en la zona marítima italiana.

Decretos como éste se han vuelto medidas de rutina que el ultraderechista Salvini ha tomado para impedir que barcos de rescate humanitarios lleven migrantes a Italia.

Esta orden afecta a una embarcación operada por la ONG alemana Lifeline, que el lunes recogió a unas 100 personas que viajaban a bordo de un bote de goma a unos 50 kilómetros (31 millas) de la costa libia. Lifeline pidió ayuda al gobierno de Alemania para identificar un puerto seguro.

Aunque Italia y Malta son los puertos europeos más cercanos, ambos países han prohibido que los barcos de organizaciones humanitarias atraquen en sus puertos.