Bolivia aceptará ayuda internacional para apagar incendios

Bolivia aceptará la ayuda internacional para mitigar el fuego que ha devorado más de 900.000 hectáreas, informó el domingo el presidente Evo Morales, en medio de críticas a su gobierno de abrir l...

Bolivia aceptará la ayuda internacional para mitigar el fuego que ha devorado más de 900.000 hectáreas, informó el domingo el presidente Evo Morales, en medio de críticas a su gobierno de abrir la frontera en favor de pastizales y la agroindustria.

El área más más afectada por los incendios se ubica en los bosques de la Chiquitanía, pero también hay focos en la Amazonía del país

En conferencia de prensa, Morales informó que recientemente se comunicó con los presidentes de España, Pedro Sánchez; Chile, Sebastián Piñera y Paraguay, Mario Abdo Benítez, quienes le ofrecieron ayuda que él aceptó. Argentina y Perú también manifestaron su apoyo, además de que el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) donará medio millón de dólares, agregó.

El mandatario comentó que recibió una nota desde Francia para unirse al movimiento que inició el presidente Emmanuel Macron de realizar una "movilización de todas las potencias" a invertir en la reforestación para permitir a sus pueblos autóctonos y a las ONG desarrollar actividades adecuadas para preservar la biodiversidad.

La Chiquitanía, en la región oriental de Santa Cruz y a unos 600 kilómetros al sureste de Bolivia, es la más castigada con 744.700 hectáreas; le sigue la región amazónica de Beni con más de 100.000 hectáreas, según reportó el ministro de Medio Ambiente, Carlos Ortuño en declaraciones a la televisora estatal BoliviaTV.

Las zonas afectadas son vecinas a Brasil y Paraguay que también tienen focos de calor.

Ortuño explicó que en los últimos días los focos de calor en el área han bajado de 8.000 a 857.

En tanto, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, dijo que mientras en un lado se extingue el fuego, se propaga en otro, por lo que pidió se declare estado de emergencia nacional para que la ayuda internacional sea canalizada lo antes posible.

Pido una pausa ambiental en la zona devastada que impida quemas y asentamientos humanos, agregó.

La autoridad se refirió a varias normas que lanzó el gobierno, entre ellas la ampliación de la frontera agrícola y de pastizales en Santa Cruz y Beni. El mes pasado decretó el inicio de una quema controlada en los lugares permitidos de esas mismas regiones.

Por la tarde en La Paz unas 500 personas salieron a las calles protestar con pancartas, en las que exigían eliminar todas estas normas.

Esto es el colmo, ya estamos hablando de un ecocidio. Lo acuso señor Morales de atentar contra todo el mundo. Estamos perdiendo nuestro hogar, dijo a la AP Susana Dávalos, una joven activista, mientras sus compañeros gritaban: ¡Ayuda internacional, ya!

El grupo llevaba pancartas en las que acusaban a Morales de favorecer a la agroindustria y la ganadería.

Morales _que está en campaña para ser relegido a un cuarto mandato_ informó que suspenderá por una emana estas actividades.

El sábado en Roboré _donde se ha centrado la atención por la intensidad de los incendios_ pobladores y voluntarios también marcharon exigiendo al mandatario que se acepte esta ayuda a pesar de que el gobierno boliviano aseguraba que los focos de calor en la zona han ido bajando.

Los incendios en Bolivia han sido atacados por aire y tierra. Un avión cisterna de una empresa privada que carga hasta 100.000 litros de agua está operando en las áreas más críticas además de cuatro helicópteros y seis avionetas, y el despliegue de 2.000 militares y más de 500 policías.