Argentina compra armas de descarga eléctrica; rechazo DDHH

Argentina anunció el lunes la compra de 100 pistolas que emiten descargas electrónicas para equipar a la policía, una medida que se da a conocer justo cuando el gobierno de Mauricio Macri apuesta a...

Argentina anunció el lunes la compra de 100 pistolas que emiten descargas electrónicas para equipar a la policía, una medida que se da a conocer justo cuando el gobierno de Mauricio Macri apuesta a la política de seguridad para promocionar su reelección en plena campaña para las presidenciales de octubre.

El Ministerio de Seguridad dijo en un comunicado que tras una licitación pública internacional cerró la adquisición con la empresa estadounidense Axon, dedicada al equipamiento de fuerzas de seguridad y que tiene la licencia de Táser, como se conoce a los dispositivos eléctricos de incapacitación temporaria.

A fines de septiembre las vamos a tener en uso, dijo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en rueda de prensa. Vamos a comenzar a usarlas en lugares donde hay concentración de gente, aeropuertos y terminales de ferrocarril... Son para situaciones intermedias, en las que un arma de fuego sería muy peligroso.

Mientras la inseguridad figura entre las máximas preocupaciones de los argentinos, el gobierno del conservador Macri ha endurecido la política de combate contra la delincuencia y busca sacarle rédito electoral a menos de un mes para las primarias de agosto que definirán a los candidatos a las elecciones generales de octubre.

Sin embargo, el uso de las Taser ha sido duramente cuestionado por grupos de derechos humanos, como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), los cuales advierten que son un instrumento que puede matar y que su alegada condición de arma no letal llevará a un uso indiscriminado por parte de fuerzas policiales argentinas poco entrenadas y que tienden a cometer excesos. Algunos activistas recurrieron a la justicia para frenar su aplicación, pero los jueces avalaron su adquisición.

Desde el Frente de Izquierda, en tanto, denunciaron que su objetivo es reprimir la protesta social justo en momentos en que la crisis económica ha provocado mayores movilizaciones callejeras.

Estas armas no son para movilizaciones, son de uso individual de un miembro de una fuerza para reducciones de carácter individual en situaciones de amenaza, conflicto, aclaró Bullrich.

El costo por la adquisición de 100 pistolas con 1000 cartuchos operativos y 600 de prueba fue de 123.500 dólares, informó el Ministerio de Seguridad.