Bolsonaro critica datos oficiales sobre deforestación

El presidente Jair Bolsonaro renovó el domingo las críticas al Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, órgano público encargado de monitorear la deforestación de la Amazonia que acaba d...

El presidente Jair Bolsonaro renovó el domingo las críticas al Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, órgano público encargado de monitorear la deforestación de la Amazonia que acaba de reportar un aumento en su destrucción, y dijo que existe una "psicosis ambiental" en el extranjero respecto a la protección del medio ambiente en Brasil.

Bolsonaro consideró que la divulgación de datos negativos sobre la deforestación "perjudica" la imagen del país.

"Si el dato es alarmante, como mínimo, él (director del INPE) debe buscar a su jefe inmediato y en un tono responsable mostrarle los datos y decirle ˜ministro, tenemos unos datos aquí, debemos publicarlos, prepárese™. Pero publicarlos de una forma simple, como se hizo, deja a Brasil en una situación complicada", dijo el presidente al sitio de noticias G1.

Ricardo Galvao, director del INPE, había salido al cruce de Bolsonaro el sábado, luego de que el viernes el presidente cuestionase la fiabilidad de los datos del instituto sobre la magnitud de los daños.

Los datos están abiertos para todo el mundo, son publicados en revistas científicas internacionales y tenemos más de mil citas por nuestros datos. Decir que existe una manipulación es una ofensa inaceptable, declaró Galvao en una entrevista con el diario Estado de Sao Paulo publicada el sábado. Nunca tuve ninguna relación con ninguna organización no gubernamental, nunca recibí pagos por afuera, nunca recibí nada más que mi salario como servidor público.

Durante un desayuno con corresponsales extranjeros, Bolsonaro había dicho que solicitaría una reunión con Galvao para pedir explicaciones sobre los informes oficiales publicados, alegando que el órgano público trabaja al servicio de alguna organización no gubernamental y no para Brasil.

Los datos satelitales preliminares mostraron una deforestación de más de 1.000 kilómetros cuadrados de floresta durante la primer quincena de julio, un aumento de 68% respecto al mismo mes de 2018.

Pero Bolsonaro, sin ninguna prueba, ha dicho que de acuerdo con nuestros sentimientos (del gobierno), los datos no coinciden con la verdad.

Galvao, un ingeniero que trabaja desde 1970 en el instituto, dijo que Bolsonaro adoptó una actitud pusilánime, cobarde, y anticipó que no va a presentar su renuncia.

Entre agosto de 2018 y junio de este año el instituto reportó un aumento de 15,2% de la deforestación respecto al mismo intervalo entre 2017 y 2018.

La Amazonia es de Brasil, no de ustedes. Ustedes destruyeron su ecosistema y sólo reclaman de nosotros, le respondió Bolsonaro a un periodista de un medio inglés durante el encuentro con la prensa internacional.

Mientras tanto, Brasil discute con los gobiernos de Noruega y Alemania la continuidad del Fondo Amazonía, un organismo creado en 2008 para captar donativos para acciones que ayuden a combatir la deforestación.

Disgustados con una serie de cambios que el gobierno quiere introducir, esos dos países europeos admitieron por primera vez que existe la posibilidad de que el fondo sea cancelado.