Una Corte Federal de Apelaciones de Nueva Orleans ratificó este martes casi la totalidad de una ley que restringe las posibilidades de obtener un aborto en Texas.

La ley puede entrar en efecto en todo Texas, menos en la comunidad de McAllen Un panel de tres jueces de la Corte Federal de Apelaciones del Quinto Circuito determinó que las clínicas de aborto deben cumplir con los estándares de un centro de cirugía ambulatoria, y argumentó que esto no afectaría a las mujeres en Texas que buscan realizarse un aborto.

El tribunal ratificó la mayor parte de las disposiciones de la ley incluyendo también el que exige a los médicos que practican abortos el contar con privilegios de admisión en un hospital de cirugía mayor dentro de 30 millas (48 kilómetros) del sitio donde se ubica la clínica.

Dictaminó que la ley puede entrar en efecto en todo Texas, menos en la comunidad de McAllen, al sur de la entidad, donde sólo hay una clínica que sirve a un amplio número de condados.

La incapacidad e incosteabilidad de cumplir con los requisitos de la nueva ley ha provocado que desde el año pasado se hayan cerrado una buena parte de las clínicas de aborto que operaban en la entidad.

Sólo unas cuantas clínicas de aborto, todas ellas ubicadas en las principales ciudades de Texas, reúnen los estándares que impone la nueva ley y que son costosas de implementar.

Normas seguras

El procurador de Texas, Ken Paxton, celebró el dictamen de la Corte en un comunicado en el que aseguró que esta ley "protege a los no nacidos y asegura que las mujeres de Texas no sean sometidos a condiciones inseguras e insalubres".

Las mujeres de Texas se enfrentan a la eliminación casi total de opciones seguras y legales para poner fin a un embarazo "La decisión de hoy (martes) del Quinto Circuito valida que la gente de Texas tiene autoridad para establecer normas seguras de sentido común de atención necesaria para garantizar la salud de las mujeres", señaló.

"Los practicantes del aborto no deberían tener derecho a operar sus negocios en instalaciones de baja calidad y con médicos que carecen de privilegios de admisión en un hospital. Esta decisión ayudará a proteger la salud y el bienestar de las mujeres de Texas", indicó el procurador.

Activistas a favor de los derechos reproductivos de la mujer consideran la ley como una de las más restrictivas que existen en Estados Unidos para impedir que se efectúen abortos.

Nancy Northup, presidenta del Centro de Derechos Reproductivos -grupo que se ha opuesto a la ley-, criticó el dictamen al señalar que "una vez más, las mujeres de Texas se enfrentan a la eliminación casi total de opciones seguras y legales para poner fin a un embarazo".