Condenan a cinco años y medio de cárcel a 'Monseñor Anfetamina' por distribuir drogas

  • Wallin se disculpó por haber decepcionado a veintenas de amigos y feligreses.
  • El sacerdote recibía la metanfetamina en California y la suministraba en Nueva York.
  • Ha estado preso 28 meses y deberá permanecer en prisión otros tres años.
Imagen de archivo de un alzacuellos de cura.
Imagen de archivo de un alzacuellos de cura.
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El sacerdote católico suspendido, Kevin Wallin, bautizado por la prensa como 'Monseñor Metanfetamina', fue sentenciado a cinco años y medio de prisión por haber dirigido una operación de distribución de metanfetamina en Estados Unidos.

Desde el día en que me arrestaron jamás negué mi culpabilidadWallin, quien se disculpó el jueves por haber decepcionado a veintenas de amigos y feligreses, consiguió una pena menor a los 10 años que enfrentaba como posible condena máxima pero mayor de los cuatro años que buscaba.

"Desde el día en que me arrestaron jamás negué mi culpabilidad", afirmó Wallis, de 63 años, en un tribunal de Harford. "El día en que fui arrestado fue muy bueno porque me sacó de esta situación".

La fiscalía dijo que Wallis recibía metanfetamina en el correo de abastecedores de California y la suministraba a un distribuidor en Nueva York. También compró un comercio de videos para adultos y juguetes sexuales llamado "Land of Oz & Dorothy's Place", al parecer para lavar el dinero ilícito, agregó.

Wallin, que se declaró culpable de un cargo relacionado con metanfetamina en 2013, ha estado preso por 28 meses, por lo que debería permanecer en prisión otros tres años.

El juez le impuso la posterior libertad supervisada por cinco años

El juez Alfred Covello también le impuso la posterior libertad supervisada por cinco años. Le advirtió a Wallin que "no puede ignorar su decisión de infectar a su comunidad" con metanfetamina. "Para usted, señor, este no es un día feliz", le dijo.

Convirtió su departamento en una guarida donde la gente podía comprar y usar metanfetaminaUn siquiatra que trabaja con drogadictos, un colega eclesiástico y varias personas pidieron clemencia al juez.

"Tratamos de juzgar sabia y justamente", dijo monseñor Andrew Varga, de Westport, al magistrado. "Sus debilidades humanas obnubilaron su juicio. Le pedimos que juzgue sabia y justamente".

El fiscal asistente admitió el servicio de Wallin como sacerdote y su obra de caridad y admitió que "está genuinamente arrepentido". Pero agregó que Wallin, que trabajaba en Bridgeport y Danbury, fue el "más culpable" como director de la operación.

"Convirtió su departamento en una guarida donde la gente podía comprar y usar metanfetamina", afirmó.

La defensora pública Kelly Barrett dijo que su defendido "aportó todos sus esfuerzos para ayudar a otros" y pidió compasión porque Wallin no tenía antecedentes delictivos y porque probablemente no volverá a delinquir.