Un expolicía de Filadelfia admite que cometió 'miles' de delitos durante un juicio por corrupción

  • Testificó contra varios colegas de la escuadra antinarcóticos.
  • Reconoció que cometió 'miles' de delitos durante su carrera.
  • Plantaron pruebas, robaron dinero de las drogas y golpearon a sospechosos para obtener información.
<p>Coches patrullas de la Policía de San Francisco</p>
Coches patrullas de la Policía de San Francisco
FACEBOOK / San Francisco Police Department

Un expolicía que testificó contra varios colegas de la escuadra antinarcóticos en un juicio federal por corrupción reconoció el miércoles que cometió "miles" de delitos durante su carrera en la policía de Filadelfia.

El exagente reconoció que sus mentiras han llevado a varias condenas injustas El exagente Jeffrey Walker dijo que él y otros miembros de su unidad encubierta mintieron repetidas veces a jueces tras plantar pruebas, robar dinero de las drogas y golpear a sospechosos para sacarles información.

Walker reconoció que sus mentiras han llevado a varias condenas injustas, pero que no consideraba que las víctimas fueran "seres humanos" porque traficaban con drogas.

"Estábamos sacando las drogas, las armas y el dinero (de la calle)", testificó el miércoles Walker, veterano de 24 años en la policía. "Pero también robábamos"

Por lo menos 160 declaratorias de culpabilidad han sido desestimadas y se han presentado numerosas demandas por violación de derechos civiles desde que Walker se declaró culpable en el caso en 2013. El proceso de las demandas está interrumpido mientras seis excolegas de Walker acusados a raíz de su cooperación se defienden de cargos de asociación para delinquir del Departamento de Justicia.

La unidad antinarcóticos agradaba a sus jefes con numerosos arrestos importantes y decomiso de drogas Walker, de 46 años, explicó que la escuadra se centraba en distribuidores de drogas blancos y jóvenes porque eran los más fáciles de intimidar. Más de una decena de estas personas han declarado y algunos han dicho a los jurados que pensaban que otros delincuentes les estaban robando cuando los policías tomaban por asalto sus lugares de operación.

El grupo se abría paso, robaba lo que quería y entonces iba a los tribunales a solicitar una orden de registro, indicó el encausamiento de julio de 2014.

La unidad antinarcóticos —bajo el liderazgo del principal acusado, Thomas Liciardello— agradaba a sus jefes con numerosos arrestos importantes y decomiso de drogas y dinero en efectivo. Eso mantuvo a distancia durante mucho tiempo al Departamento de Asuntos Internos, dijo Walker.