Eduardo Galeano, periodista y novelista, documentalista e historiador y con alma de poeta, ha muerto este lunes a los 74 años en Montevideo, su ciudad natal.

El escritor uruguayose convirtió gracias a libros como Las venas abiertas de América Latina (1971) o Memoria del fuego (1986) en uno de los escritores más célebres del mundo.

Hoy lunes, el mismo día que se iniciaba con la muerte de otro ilustre, el alemán Günter Grass, se sabía que también ha fallecido Galeano. Su muerte se ha producido en su ciudad natal, Montevideo.

"La verdad, es como la hoja de una espada sin empuñadura, corta por todos lados a quien quiera sostenerla, y más a quien quiera forcejear con ella", escribía Galeano en el prólogo de su obra más conocida, Las venas abiertas de América Latina. En dicho libro, el uruguayo diseccionaba en breves y abundantes capítulos la situación de su continente natal, criticando tanto la incapacidad propia como, sobre todo, la opresión ejercida por los poderosos y la triste situación de millones de inocentes víctimas.

También Memoria del fuego exploraba la historia de Latinoamérica: como era de esperar, el compromiso político de Galeano le hizo estar en el punto de mira de los regímenes dictatoriales tanto de su país, Uruguay, como de Argentina, donde vivió unos años, lo que llevó al escritor a trasladarse hasta España.

Ganador de premios tan prestigiosos como el Stig Dagerman y Doctor Honoris Causa de universidades como las de La Habana, El Salvador o Guadalajara (México), Galeano estuvo casado tres veces, tuvo tres hijos y deja decenas de obras, además de cientos de artículos.

Famoso por su pasión por la historia y la política, Galeano escribió con frecuencia sobre fútbol, otro de sus grandes amores. El libro de cuentos Fútbol a sol y a sombra es, sin duda, una de las referencias indiscutibles en esta suerte de subgénero literario.