Piratas cibernéticos rusos penetraron en el sistema computacional de la Casa Blanca

  • La información a la que tuvieron acceso es sensible, pero no clasificada.
  • Funcionarios confirmaron a CNN que piratas rusos irrumpieron en el sistema.
  • La intrusión fue enrutada a través de computadoras de todo el mundo.

Piratas cibernéticos rusos penetraron en el sistema computacional de la Casa Blanca y el Departamento de Estado y tuvieron acceso a información sensible, pero no clasificada, confirmaron este martes fuentes oficiales.

No creemos que nuestros sistemas clasificados estén comprometidos "No creemos que nuestros sistemas clasificados estén comprometidos", señaló Ben Rhodes, asesor suplente de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, en entrevista con la cadena CNN.

Por separado, funcionarios estadounidenses confirmaron a la televisora que piratas rusos irrumpieron en el sistema cibernético de la residencia presidencial.

La intrusión fue enrutada a través de computadoras de todo el mundo, a fin de ocultar su rastro, pero investigadores estadounidenses creen que los ciberpiratas involucrados trabajarían para el gobierno ruso.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI), el Servicio Secreto y otras agencias de inteligencia investigan el ataque.

"Vigilamos constantemente potenciales intrusiones cibernéticas en cualquier sistema de Estados Unidos", agregó Rhodes, quien recordó que el presidente Barack Obama firmó una orden ejecutiva para compartir información con la iniciativa privada sobre amenazas cibernéticas.

El funcionario indicó que la administración Obama cada vez se enfoca más en amenazas cibernéticas, que no necesariamente provienen de otros gobiernos, sino de individuos que no sólo quieren robar información gubernamental sino de empresas estadounidenses.

La televisora reveló que los piratas cibernéticos tuvieron acceso a la agenda del presidente Barack Obama, a la bitácora de llamadas y otra información sensible no clasificada, pero "muy valiosa para actividades de espionaje".

Este martes, se registró un apagón que afectó a la Casa Blanca, el Departamento de Estado y otras oficinas gubernamentales en la capital estadounidenses, aunque se desconoce si hubo una vinculación con el ataque cibernético.