Californiano es condenado a 18 años de cárcel por gestionar una web de 'porno de la venganza'

  • Kevin Christopher Bollaert administraba el portal en el que publicaban fotos de mujeres desnudas subidas por exparejas.
  • Una vez publicadas, Bollaert sobornaba a las mujeres para que abonaran entre 300 y 350 dólares por retirarlas.
  • En febrero ya tuvo que pagar 15.000 dólares a cada una de las víctimas así como 10.000 dólares de multa por delitos de robo de identidad y extorsión.
<p>Imagen del juicio a Kevin Bollaert, de 28 años, condenado a prisión por gestionar una página web de ´porno de la venganza´.</p>
Imagen del juicio a Kevin Bollaert, de 28 años, condenado a prisión por gestionar una página web de ´porno de la venganza´.
FOX 5 SAN DIEGO

Un hombre de 28 años de San Diego (California) ha sido sentenciado este pasado viernes a 18 años de prisión por gestionar una página web de 'porno de la venganza', en la que aparecían imágenes de mujeres desnudas y otras fotografías sexualmente explícitas publicadas por exnovios o exmaridos.

Hasta ocho mujeres testificaron ante el juez de la Corte Superior el acoso sufrido tras la publicación de las imágenes Según publican medios estadounidense como Los Angeles Times, Kevin Bollaert, el desarrollador web, se dedicaba a publicar esas imágenes y posteriormente cobraba a las mujeres entre 300 y 350 dólares para retirarlas.

El pasado mes de febrero fue condenado a pagar 15.000 dólares en concepto de reparación de daños a cada una de las víctimas así como 10.000 dólares de multa por múltiples delitos de robo de identidad y extorsión.

Hasta ocho mujeres testificaron ante el juez de la Corte Superior David Gill cómo fueron acosadas una vez que las fotografías se publicaron en la página web.

La aparición de esas imágenes supuso una pesadilla para muchas de ellas, viéndose obligadas a dejar la universidad e incluso acudir a un hospital psiquiátrico. "Ha sido muy traumático", dijo una de las víctimas.

Los fiscales del caso aseguraron que la web creada por Bollaert permitía que personas anónimas publicaran fotos sexualmente explícitas, y exigía que el que subía las imágenes debía incluir el nombre de quien aparecía en ellas, su dirección, edad y perfil en Facebook.