Confirman el hallazgo de los restos de Cervantes en Madrid, aunque sin una prueba de ADN

  • Los responsables de los trabajos han explicado que los enterramientos están en mal estado, pero que todo parece indicar que han hallado al escritor.
  • "Es posible considerar que entre los restos hallados se encuentren algunos fragmentos de Miguel de Cervantes", dicen los investigadores.

Ni la tarea de encontrar a Miguel de Cervantes era coser y cantar, ni probablemente exista la certeza plena de su hallazgo. Pero los científicos españoles que buscan al escritor Miguel del Cervantes dijeron el martes haber ubicado restos óseos del autor español en muy mal estado.

Los huesos, fragmentos y esquirlas, están mezclados en un osario con al menos otros 15 cuerpos en la cripta del convento de las Trinitarias Descalzas de Madrid, donde Cervantes fue enterrado en 1616. Esos restos serán difíciles de aislar, identificar y cotejar con ADN, lo que alimenta el misterio en torno al paradero del hombre que escribió la novela más importante de la literatura española: Las aventuras del ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha.

Los investigadores que buscan los restos de Miguel de Cervantes en el convento de las Trinitarias, en pleno Barrio de las Letras, han explicado este martes en rueda de prensa en el Palacio de Cibeles los hallazgos de esta segunda fase de los trabajos documental y de campo que se han llevado a cabo en la cripta de Las Trinitarias desde el pasado 24 de enero.

Dado que se trata de un osario común, ahora se centrarán en analizar los perfiles genéticos de esas "esquirlas de huesos", aunque es posible que no consigan resultadosEl antropólogo forense Francisco Etxeberría ha explicado que "es posible considerar que entre los restos hallados se encuentren algunos fragmentos de Miguel de Cervantes", conclusión a la que llegan "a la vista de toda la información generada en el caso del carácter histórico, arqueológico y antropológico".

"Son muchas las coincidencias y pocas las discrepancias", ha declarado.

"Somos muy prudentes pero estamos ilusionados y estamos convencidos de que tenemos entre esos fragmentos 'algo' de Cervantes", ha asegurado Etxebarría en virtud de las fuentes documentales compatibles con los hallazgos arqueológicos, pero matiza que no se trata de una conclusión matemática, a falta de estudio de ADN.

Dado que se trata de un osario común, ahora se centrarán en analizar los perfiles genéticos de esas "esquirlas de huesos", aunque han matizado que es posible que no  consigan resultados, pues no tienen referencias con las que cotejarlas.

Tres niveles de enterramiento en la cripta

La arqueóloga Almudena García Rubio procedió a explicar los trabajos en la cripta de la iglesia del convento, a la que se accede por unas escaleras desde la sacristía, y análisis de los restos.

Los trabajos arqueológicos, señaló la arqueóloga, tuvieron lugar en los nichos y sepulturas allí situados, tanto en la pared como en el suelo, donde se han catalogado los restos de más de 300 personas.

Ha sorprendido el buen estado de conservación de los fallecidos, algunos de ellos momificadosEn definitiva, han encontrado tres niveles de enterramientos, según su antigüedad. En el primer nivel se han encontrado 172 enterramientos todo ellos infantiles, la mayoría de menos de un año y sufrían raquitismo; algunos de ellos en ataud. En el segundo nivel, la mayoría está en ataúd y el más profundo y antiguo, se trata de 11 adultos y todos en ataúd.

En el primer nivel solo había inscripción funeraria en cinco de esos nichos, y correspondía a capellanes. Procedieron a un primer análisis de los nichos con cámara endoscópica. En total encontraron 8 enterramiento de capellanes, y en el resto en cada nicho había más de un individuo, hasta 13, en alguna ocasión, sobre todo con individuos infantiles y mujeres. En los nichos, además, se ha encontrado ajuar en forma de juguetes y objetos religiosos.

Ha sorprendido el buen estado de conservación de los fallecidos, algunos de ellos momificados. Igualmente, sus vestimentas también estaban muy bien conservadas.

El tercer nivel es donde se encontraría Cervantes, allí se hallaron restos infantiles y también de seis adultos. Según han informado los investigadores, se sabe que cuatro de ellos son hombres y ótros dos de sexo indeterminado.

Entre los restos de los adultos podría haber tres ancianos, porque han encontrado pruebas de artrosis y algunos estaban desdentados.

La tercera fase: analizar los restos

Ahora, los especialistas entran en una tercera parte con un importante desafío: analizar esa "reducción" encontrada de fragmentos de huesos, con la intención de tratar de identificar alguno que pertenezca al ilustre escritor.

Existe una gran dificultad: encontrar los restos de un familiar de Cervantes con el que cotejar los análisis de ADNSon varias las dificultades: los fragmentos son muy numerosos —"miles" según los expertos—, los análisis de ADN son muy caros y llevan muchos tiempo, y el estado de los huesos no es muy bueno, con lo cual en algún caso no será posible extraer el código genético.

Por otro lado, existe otra gran dificultad: encontrar los restos de un familiar de Cervantes con el que cotejar los análisis de ADN. La hermana de Cervantes está enterrada en Alcalá de Henares, pero se encuentra en la misma situación que el literato: al buscar sus restos es posible que se hallen muchos otros y en un penoso estado de conservación.

Todo este proceso podría resultar extremadamente caro, y hay que evaluar si merecería la pena.

Trabajo documental

El doctor en Historia Francisco José Marín Perelló explicó las pistas que llevaron a realizar la búsqueda en una iglesia de San Ildefonso, que ahora pertenece al convento de las Trinitarias, entre ellos algunos escritos que mencionaban que la sepultura del famoso escritor se hallaba bajo su suelo.

Señaló que, teniendo en cuenta las fuentes cartográficas, la iglesia de San Ildefonso estaba originalmente situada en otro lugar, que se trasladó cuando se construyó el convento de las descalzas y se inauguró una nueva iglesia.

Otros documentos registraron el traslado de los restos de la cripta de la antigua iglesia a la cripta de la nueva entre 1612 y 1630. Entre estos restos se encontraban los parientes de los 'patronos' del convento y también los de Cervantes, que falleció el 22 de abril de 1616, y los de su mujer, Catalina de Salazar.