El Gobierno de Estados Unidos tiene que decidir si lleva la disputa legal sobre la suspensión de las medidas migratorias de Obama a la corte federal de apelaciones de situada en Nueva Orleans, una de las más conservadoras del país, o seguir el proceso ante el juez de Texas, Andrew Hanen.

Pese a los requerimientos de Washington, Hanen ha aplazado la audiencia para resolver el bloqueo de las medidas de alivio migratorioUna fuente del Departamento de Justicia dijo que en los próximos días el Departamento de Justicia tomará la decisión, tras haber avisado de que recurriría a la Corte de Nueva Orleans si se retrasaba el veredicto del juez federal de Texas, que hace casi un mes suspendió temporalmente las medidas ejecutivas sobre migración de Obama.

Este lunes, el magistrado decidió posponer la decisión sobre el recurso de urgencia presentado por el Gobierno, que pretende que se suspenda el fallo del juez para poder aplicar las medidas decretadas por Obama que favorecen a cinco millones de indocumentados.

El juez apeló a la "gravedad" de las acusaciones hechas por los 26 estados demandantes para citar a una audiencia el próximo 19 de marzo a funcionarios federales que presuntamente habrían comenzado a aplicar las medidas de forma ilegal, según dicen los demandantes.

Los funcionarios federales tendrían que responder en esa audiencia a preguntas sobre los 100.000 permisos de trabajo otorgados a beneficiarios de la ampliación de la Acción Diferida (DACA), un programa de 2012 que, desde entonces, ya ha evitado la deportación de más de medio millón de jóvenes y que Hanen suspendió.

Acudir a una instancia superior

Ahora, según la citada fuente de Justicia, el Gobierno se debate entre acudir a esta audiencia o directamente recurrir la suspensión de las medidas migratorias a una instancia superior, en este caso el Tribunal de Nueva Orleans, con jurisdicción sobre Texas y considerada uno de los más conservadoras del país.

El fallo del magistrado afecta a la ampliación del programa DACA para jóvenes indocumentados, cuyo comienzo estaba previsto para el 18 de febrero pasado.

La decisión de Hanen también repercute en el programa Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA), para padres indocumentados de ciudadanos estadounidenses o personas con residencia permanente y cuyo inicio está previsto para el próximo mayo.