Cuando Félix Vargas leyó el informe del Departamento de Justicia sobre Ferguson, Missouri, le sonó familiar: una fuerza policial mayoritariamente blanca en una población mayoritariamente negra; empleo injustificado de la fuerza; agentes no capacitados para tratar con enfermos mentales, ya que se trataba de los mismos problemas de su comunidad en Pasco, Washington, donde la Policía mató a tiros a un trabajador agrícola inmigrante el mes pasado.

Sabemos que Pasco es apenas el lugar más reciente donde esto ha sucedido"Sabemos que Pasco es apenas el lugar más reciente donde esto ha sucedido", dijo Vargas, presidente de una organización de empresarios hispanos llamada Consejo Latino. "Tenemos un problema nacional. Seguimos enfrentando este problema de la Policía".

Ferguson se ha convertido en el emblema de las tensiones entre las minorías étnicas y los departamentos de Policía desde que Darren Wilson, un agente blanco, mató a tiros a Michael Brown, un joven negro de 18 años y desarmado, a mediados del año pasado.

El Departamento de Justicia absolvió a Wilson, pero en su informe la semana pasada formuló varias denuncias contra la Policía local, tales como disparidad racial en los arrestos, prejuicios y acción policial impulsada por motivos económicos: concretamente utilizar la comunidad negra como alcancía para reformar el presupuesto municipal por medio de multas.

Aunque el informe se enfocó en Ferguson, sus conclusiones han repercutido mucho más allá de los suburbios de St. Louis a medida que comunidades en todo el país dicen que enfrentan los mismos problemas con sus policías y alcaldías.

Obama menciona que lo sucedido en Ferguson no es un hecho aislado

El presidente Barack Obama habló de esto el viernes, en vísperas del 50 aniversario del "Domingo Sangriento" cuando la Policía golpeó a decenas de personas en una marcha por los derechos civiles en Selma, Alabama. Lo sucedido en Ferguson no es un hecho típico, pero tampoco es un hecho aislado, dijo Obama.

Lo sucedido en Ferguson no es un hecho típico, pero tampoco es un hecho aisladoLos dirigentes comunitarios en Anaheim, California, han pedido una investigación federal de la Policía local. Una manifestación por tiroteos de agentes en 2012 se volvió violenta y los vecinos dijeron tener la impresión de que la Policía se enfoca especialmente en los hispanos en una ciudad que pasó de ser mayoritariamente blanca cuando se construyó Disneylandia a mayoritariamente latina.

José Moreno, presidente de la organización comunitaria Los Amigos, en el condado de Orange, dice que el etiquetamiento racial flagrante descubierto en Ferguson aparentemente no sucede en Anaheim, pero quiere una investigación federal para estar seguro.

"Me parece excelente que el Departamento de Justicia decidiera hacerlo en alguna parte. La pregunta es, por qué no aquí", dijo Moreno.

En Pasco, donde vive Vargas, la composición racial de la ciudad ha cambiado con los años y ahora más de la mitad de la población es hispana, pero apenas uno de cada cinco de sus policías lo es. Adicionalmente, son menos aun los que hablan bien el español.

En febrero, tres agentes —dos blancos y un hispano— mataron a tiros a Antonio Zambrano Montes, un inmigrante mexicano de 35 años, cerca de una intersección transitada. La Policía dice que Zambrano les arrojó piedras. Vargas dijo que Zambrano podría padecer algún trastorno mental por consumo de drogas.

El alcalde de Pasco, Matt Watkins, dijo que está dispuesto a una investigación federal de la Policía y que le interesaría conocer más cifras de arrestos y otros posibles índices de discriminación policial.