Los Ángeles
La policía de Los Ángeles mata a tiros a un hombre tras un forcejeo. KTLA

Familiares del latino Omar Ábrego, quien falleció en agosto pasado tras ser detenido por agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), presentaron este martes una demanda por 25 millones de dólares.

Los asesinos de mi hijo no sólo deben ser despedidos, sino encarcelados El servicio forense de Los Ángeles indicó en un dictamen que el latino de 37 años falleció por golpes y asfixia tras ser detenido por los agentes, y calificó la muerte como 'homicidio'.

"Los asesinos de mi hijo no sólo deben ser despedidos, sino encarcelados", exigió Lilia Ábrego Figueroa, madre del occiso.

Ábrego fue detenido por agentes cuando conducía de forma errática y por pretender huir de los oficiales, y luego de ser detenido fue hospitalizado y murió el 2 de agosto pasado en el hospital Centinela.

La demanda involucra a los sargentos Jeff Mares y Robert Calderón, de la unidad Antipandillas de la división Newton del LAPD y acusados de la muerte de Ábrego, así como al jefe del LAPD, Charlie Beck, y al alcalde Eric Garcetti.

Shanta Driver, abogada de la familia Ábrego, criticó el poco respeto que tuvieron los oficiales durante el arresto cuando una mujer policía se tomó una foto mientras el detenido estaba ensangrentado y tirado en el suelo.

El reporte del forense determinó que Ábrego había consumido cocaína y a ello se debió su extraño comportamiento y agitación durante la detención, ocurrida frente a su casa, en las calles Main y 69.

Sin embargo, el forense señaló que hubo una relación entre la maniobra para el arresto y su muerte. "Por lo tanto, la forma de la muerte se considera homicidio", concluyó.

La autopsia indicó que Ábrego presentaba lesiones compatibles con traumatismo de cráneo, producidas por golpes directos, y testigos han señalado que los uniformados lo golpearon durante unos 10 minutos.

Un video publicado en YouTube muestra a Ábrego ensangrentado y tirado sobre la acera, mientras dos policías lo sujetan con las rodillas en un aparente intento de esposarlo.