Si logra evitar la prisión, la declaración de culpabilidad por entregar material confidencial a su amante significará para el ex director de la CIA David Petraeus una sanción mucho más benévola de la que suele merecer la revelación de secretos de estado.

Petraeus, de 62 años, aceptó declararse culpable de retirar y conservar material secreto sin autorización, una mera contravención. El acuerdo con la fiscalía fue presentado el martes en la corte federal de Charlotte, Carolina del Norte, donde Paula Broadwell, la examante y autora de la biografía del general, vive con su esposo e hijos.

Los fiscales recomendaron dos años de libertad vigilada y una multa de 40,000 dólares. Pero el acuerdo no es vinculante para el juez, quien podría imponer una pena de hasta un año de cárcel. No se fijó de inmediato una fecha para la próxima audiencia.

El acuerdo no es vinculante para el juez, quien podría imponer una pena de hasta un año de cárcel El retirado general de cuatro estrellas encabezó a las fuerzas estadounidenses en Irak y Afganistán, y quien fue quizá el líder militar más admirado de su generación.

Como parte del acuerdo, Petraeus aceptó no rebatir la serie de hechos presentados por el gobierno.

En contraste, el exagente de la CIA John Kiriakou se declaró culpable en 2012 de revelar intencionalmente la identidad de un agente secreto a un periodista y por ello fue condenado a 30 meses de prisión. Petraeus, entonces director de la CIA, dijo que la condena era una victoria para la agencia.

"Los juramentos son importantes y en verdad hay consecuencias para quienes creen que no están sometidos a las leyes que protegen a nuestros camaradas y permiten a las agencias de inteligencia estadounidenses operar con el grado necesario de secreto", dijo Petraeus en ese momento.

Miente

Los fiscales dijeron que, mientras Broadwell estaba escribiendo su libro en Washington en 2011, Petraeus le proporcionó ocho carpetas con material secreto de su época como principal comandante militar en Afganistán, las cuales él había conservado indebidamente. Días después Petraeus regresó las carpetas a su casa.

Después de renunciar a la CIA, firmó un formulario en el que declaró falsamente que no tenía material secreto Entre los materiales secretos contenidos en los 'libros negros' había información sobre identidades de agentes encubiertos, la estrategia de guerra de la coalición y notas sobre conversaciones de Petraeus con el presidente Barack Obama y el Consejo de Seguridad Nacional, dijeron fiscales.

Esas carpetas fueron decomisadas posteriormente por el FBI en un cateo realizado en la casa del general en Arlington, Virginia, donde él las había mantenido en una gaveta no cerrada con llave de un escritorio ubicado en un estudio de la planta baja.

Los fiscales dijeron que, después de renunciar a la CIA, Petraeus firmó un formulario en el que declaró falsamente que no tenía material secreto. También mintió a agentes del FBI al negar que proporcionó información secreta a Broadwell, según documentos de la corte.