Con un beso, no, con varios. Así respondió el Presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, a la pregunta de un periodista en una conferencia de prensa celebrada este jueves en la que se le preguntó sobre cómo piensa lidiar con la cuenta atrás para aprobar los fondos que libren al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de un posible cierre este viernes.

A escasos días de acabarse el plazo, la agencia se enfrenta a un cierre parcial en la medianoche del viernes si el Congreso no puede aprobar una ley de gastos de 40 millones de dólares. El principal punto de desencuentro entre ambas bancadas son los millones que irían destinados a hacer posible la acción migratoria, que libraría de la deportación a millones de indocumentados, una medida que los republicanos prometieron tumbar desde el principio.

El Senado aprobó el miércoles abrir el debate sobre el proyecto de ley para financiar el DHS hasta septiembre, tras separar las enmiendas propuestas por los republicanos para bloquear las medidas migratorias que emitió el presidente Obama en noviembre. Con 98 votos a favor y 2 en contra, los demócratas aceptaron seguir adelante con el debate después de que el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, aceptara separar del proyecto de ley las provisiones incluidas por la Cámara de Representantes para revertir las medidas del mandatario.

Sin condiciones

Por su parte, este jueves, los dos líderes demócratas del Congreso Harry Reid y Nancy Pelosi, defendieron la aprobación de un proyecto legislativo para dotar de fondos al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sin condiciones.

Harry Reid y Nancy Pelosi, defendieron la aprobación de un proyecto legislativo para dotar de fondos al DHS, pero sin condiciones En una inusual rueda de prensa conjunta en Washington, ambos legisladores reiteraron que los demócratas bloquearán cualquier intento de los republicanos de la Cámara Baja por enmendar el texto legislativo, que ya ha pasado el voto de consideración en la Cámara Alta y se limita a financiar el DHS sin más disposiciones.

"Hemos escuchado todo tipo de rumores sobre que la Cámara de Representantes va a considerar nuestra ley y enviarla de vuelta con una serie de enmiendas. Es una pérdida de tiempo. No vamos a permitir que eso tenga lugar, no va a pasar", aseveró Reid.

El Senado parece dispuesto a aprobar un proyecto de ley limpio de financiación de la Seguridad Nacional, pero no está claro si lo aprobará la Cámara Baja, donde surgió la idea de supeditar a esos presupuestos un bloqueo de las acciones migratorias.

Pelosi instó a los republicanos de la Cámara a aceptar el proyecto de ley y dejar que los tribunales aborden las cuestiones relativas a la constitucionalidad de las acciones ejecutivas del mandatario, que evitarían la deportación a cerca de 5 millones de inmigrantes indocumentados.

De hecho, un juez federal emitió la semana pasada una medida cautelar para poner en suspenso la entrada en vigor de las acciones hasta que la Justicia determine la constitucionalidad de las mismas.

La líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja señaló que 170.000 empleados del DHS, formado principalmente por personal de seguridad de primera línea, tendrán que ir a trabajar sin ser pagados si vencen los fondos la medianoche de este viernes.

Esa cifra incluye a 40.000 agentes de la Patrulla Fronteriza, 50,000 trabajadores de la Administración de Seguridad de Transporte, 13.000 agentes de Inmigración y Aduanas, y 40.000 de la Guardia Costera.

Por su parte, en una rueda de prensa posterior, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, dijo que su bancada no tomará ninguna decisión al respecto, hasta no ver cuál es el texto que finalmente sale aprobado por el pleno del Senado.

"Nosotros aprobamos un proyecto de ley para dotar de fondos al DHS hace seis semanas", reiteró Boehner, como viene haciendo desde entonces, aunque es precisamente ese proyecto el que bloquearía las acciones migratorias del presidente.

Ni Obama ni los demócratas en el Senado están dispuestos a consentir que los republicanos utilicen los presupuestos de seguridad nacional para tumbar las medidas del mandatario, que finalmente tomó en noviembre por la falta de acción del Congreso para lograr una reforma migratoria.

Ante la situación límite de dejar sin liquidez a las agencias de las que depende la seguridad de los ciudadanos, el líder de la mayoría republicana en la Cámara Alta, Mitch McConnell, acordó con Reid este martes que se sometiera a votación la ley sin condiciones, mientras que las disposiciones para acabar con las acciones ejecutivas se votarán de manera separada.

La Casa Blanca ha urgido a los legisladores a actuar cuanto antes, pero su portavoz, Josh Earnest, subrayó hoy que la disputa se encuentra precisamente entre los líderes republicanos de ambas cámaras, de los que dijo que "están al borde del precipicio y de fallar en hacer su trabajo".