El gobernador texano Greg Abbott predijo el miércoles que Texas y otros 25 estados seguirán imponiéndose en la corte sobre las acciones ejecutivas del presidente Barack Obama en materia migratoria, pero rehusó fijar una fecha para el retiro de la Guardia Nacional de la frontera con México.

Nuestra meta es asegurar que sólo aquellos que están autorizados a cruzar la frontera sean los que cruzan Acompañado por el senador federal Ted Cruz y otros conservadores texanos para celebrar una victoria judicial preliminar contra el programa de suspensión de deportaciones de Obama, el mandatario estatal republicano también defendió su decisión de extender de manera indefinida la misión de la Guardia Nacional en Texas que empezó a mediados del año pasado.

Originalmente, los cerca de 200 miembros de la Guardia debían salir del Valle del Río Grande el próximo mes, pero Abbott ahora dice que un número no especificado de los efectivos se quedará en Texas hasta que se contrate y capacite a cientos de nuevos policías estatales que remplacen a la Guardia.

No dijo cuándo ocurriría eso, pero líderes del Departamento de Seguridad Pública de Texas dijeron que los preparativos tardarían un año. A diferencia de la policía estatal y de la Patrulla Fronteriza, los miembros de la Guardia Nacional no tienen autoridad para hacer arrestos, y sus actividades se limitan a labores de vigilancia.

"Nuestra meta es asegurar que sólo aquellos que están autorizados a cruzar la frontera sean los que cruzan la frontera", dijo Abbott.