El Falcon 9 vuelve a fracasar en su aterrizaje por segunda vez, por el mal tiempo

  • SpaceX ha comunicado que el cohete ha aterrizado en el mar debido a las malas condiciones meteorológicas, con olas de más de 3 metros de altura.
  • El dispositivo realizó el aterrizaje en vertical, pero en el mar, a 10 metros de su objetivo real.
  • Se trata de un nuevo fracaso en el retorno del cohete desde enero, cuando otro cohete Falcon 9 se estrelló al aterrizar desnivelado sobre la plataforma.
<p>El cohete Falcon 9, en posición de despegue, en una imagen de enero de 2015.</p>
El cohete Falcon 9, en posición de despegue, en una imagen de enero de 2015.
spacex.com

El cohete Falcon 9 de Space X ha fracasado por segunda vez en su intento de aterrizar en la plataforma, a su regreso a la Tierra después de un exitoso lanzamiento de la misión DSCVR al espacio profundo.

El dispositivo realizó el aterrizaje en vertical, pero en el mar, a 10 metros de su objetivo real.

SpaceX, responsable del cohete, ha explicado que el responsable de este nuevo fracaso ha sido el mal tiempo que se daba en el momento del retorno en la zona, el cohete habría aterrizado como estaba previsto.

"El barco drone fue diseñado para operar en todo menos en el clima más extremo," escribió SpaceX en su página web.

"El cohete aterrizó suavemente sobre el océano a sólo 10 metros de la meta y con buena verticalidad," tuiteó el presidente de SpaceX, Elon Musk. "Alta probabilidad de buen aterrizaje en la plataforma con tiempo no tormentoso" Más tarde, Musk publicó una foto del cohete bajando con la frase "aterrizaje en un mar tormentoso."

El cohete fue lanzado desde Cabo Cañaveral en Florida a las 0.05 horas de este jueves, hora de de Madrid, transportando un satélite que recogerá datos sobre la atmósfera de la Tierra, así como otra información relacionada con el clima espacial.

Tras un primer fracaso en el retorno del cohete en enero, cuando otro cohete Falcon 9 se estrelló al aterrizar desnivelado sobre la plataforma; en este caso el lanzador ha logrado regresar a superficie en verticalidad, fundamental para un aterrizaje seguro.

Olas de tres metros de altura en la zona del Atlántico donde estaba desplegada la plataforma, alteraron su posición de forma que el cohete no logró alcanzar su superficie y aterrizó suavemente en el agua.