El gobierno mexicano confirma que los 43 estudiantes fueron asesinados e incinerados en Iguala

  • La Procuraduría mexicana presentó el martes un avance sobre las investigaciones tras la detención del sospechoso Felipe Rodríguez Salgado.
  • Lo acusa de coordinar la ejecución de los estudiantes de Ayotzinapa.
  • Las autoridades insisten en que los estudiantes fueron asesinados, calcinados y lanzados al río por Guerreros Unidos.
<p>Tomás Zerón y Murillo Karam, en una conferencia sobre el caso Ayotzinapa.</p>
Tomás Zerón y Murillo Karam, en una conferencia sobre el caso Ayotzinapa.
PRESIDENCIA DE MÉXICO

El Gobierno de México ha anunciado este martes que pedirá 140 años de prisión para Felipe Rodríguez Salgado, El Cepillo,detenido por ejecutar el secuestro y posterior asesinato de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala,Guerrero.

Asimismo, la Procuraduría General de la República mexicana (PGR) ha insistido en que las pruebas científicas y periciales confirman "a plenitud" que los 43 estudiantes desaparecidos fueron asesinados e incinerados en un basurero de Cocula por miembros de Guerreros Unidos, dijo este martes el procurador de la República, Jesús Murillo Karam.

A partir de 487 dictámenes periciales, contrastados con las declaraciones de los 99 detenidos, Murillo confirmó que "ha quedado acreditado" de un modo "contundente" que los jóvenes fueron privados de la libertad, de la vida, incinerados y arrojados al río San Juan.

La rueda de prensa de la PGR en la Ciudad de México se produce un día después de que se cumplieran cuatro meses de la desaparición. Este lunes miles de personas marcharon exigiendo justicia y verdad. Los padres de los estudiantes mantienen que sus hijos siguen con vida y exigen su búsqueda por parte de las autoridades.

El Cepillo, ejecutor

Tomás Zerón, jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, ha explicado en la rueda de prensa que El Cepillo ordenó la muerte de los estudiantes siguiendo las directrices de la cúpula criminal del cartel Guerreros Unidos, encabezada por el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, María de los Ángeles Pineda.

El Cepillo enfrentará su proceso acusado de homicidio y secuestro agravado de los normalistas.

El móvil del masivo asesinato, dijo Zerón, fue que los normalistas fueron señalados de pertenecer al grupo criminal Los Rojos, antagóico de Guerreros Unidos en la región.

Dirigió la operación

Según las investigaciones de la PGR, El Cepillo, también conocido como El Terco, fue quien dirigió la operación de secuestro y asesinato de los estudiantes. 

Me pude percatar de que algunos venían amarrados con mecate, otros esposados y algunos golpeados y ensangrentadosZerón relató que El Cepilló recibió la orden de otro criminal, apodado El Chucky, avisándole de que le iba a enviar un grupo de personas que pertenecían a Los Rojos.

"Eran entre 38 y 41 detenidos, sin poder precisar ya que no los conté", consta en la declaración del acusado. "Me pude percatar de que algunos venían amarrados con mecate, otros esposados y algunos golpeados y ensangrentados, de policías pude apreciar que también venían entre 30 y 35".

El Cepillo llevó al grupo al basurero de Cocula, y al llegar vio que algunos ya venían muertos "por asfixia". Señaló que ordenó a otro criminal, El Pato, que recogiera y quemara todos los celulares de los estudiantes y que "les diera piso".

"El pato ya había acostado a cuatro detenidos y les disparó en la nuca, con su arma corta", según dijo El Cepillo en su declaración, cuyos extractos fueron leídos por Zerón.

Según los testimonios de la investigación, los acusados hicieron una cama de llantas y leña cubierta con combustible en la que quemaron los cuerpos. Reunieron las cenizas en bolsas de plástico y las fueron a tirar al río San Juan.

En la rueda de prensa, Jesús Murillo Karam, procurador de la República, dijo que dentro de la investigación se han realizado 99 detenciones, 385 declaraciones y 2 reconstrucciones de hechos.

La Procuraduría ha presentado un video que muestra la topografía de la zona en la que fueron quemados los estudiantes.

Todas las evidencias, ha dicho Murillo Karam, muestran que los estudiantes fueron secuestrados, asesinados y posteriormente incinerados, y sus cenizas arrojadas al río San Juan. La Procuraduría busca así contestar a los reclamos de los padres de los normalistas, que afirman que sus hijos siguen vivos y privados de la libertad en algún escondite.

Cerrar la investigación

Al ser preguntado Murillo Karam sobre si estas conclusiones significan el cierre de la investigación, el procurador ha dicho que el caso debe cerrarse porque los culpables deben ser consignados y castigados.

No hay una sola evidencia de que haya intervenido el EjércitoLa investigacion se debe cerrar porque se debe castigar a los culpables. Tal vez cerrar no e s la palabra adecuada, porque para cerrarla deberíamos detener a todos los culpables, pero los elementos son suficientes para decir que los mataron e incineraron".

Sobre la posible participación del Ejército en el caso, el fiscal fue contundente: "No hay una sola evidencia de que haya intervenido el Ejército. Ni siquiera había un grupo razonable de soldados en el lugar".

A lo largo de la investigación, muchas voces han denunciado la participación por omisión de los soldados del cuartel en Iguala, pues se negaron a intervenir en los hechos pese a haber tenido un posible conocimiento de los hechos.