Un reo es ejecutado en Texas por matar a tres personas en 1993

  • Es el primer prisionero que recibe la inyección letal en Texas este año.
  • Acuchilló a tres personas para robarles joyas y 300 dólares.
  • No quiso acordar con la fiscalía por no testificar contra sus cómplices.

Un reo de 41 años de Texas fue ejecutado la tarde del miércoles por el asesinato de tres personas durante un robo en la casa de las víctimas en San Antonio hace más de 21 años.

Arnold Prieto se convirtió en el primer prisionero que recibe una inyección letal este año en Texas, estado que realizó 10 ejecuciones en 2014.

Los amo a todos; los veo pronto Prieto fue declarado muerto a las 6:31 p.m. hora local, 20 minutos después de que comenzó a fluir por sus venas una dosis letal de pentobarbital.

Al preguntarle el carcelero si deseaba hacer una última declaración, Prieto respondió: "No hay finales, sólo principios. Los amo a todos; los veo pronto".

Prieto fue condenado por homicidio calificado y sentenciado a muerte por el acuchillamiento en septiembre de 1993 de Rodolfo Rodríguez, de 72 años; su esposa Virginia, de 62, y Paula Morán, de 90 años, quien fue su nana y vivía con ellos. Cada víctima fue apuñalada o herida hasta 31 veces con un picahielos, desarmador o cuchillo.

Los atacantes robaron joyas y aproximadamente 300 dólares.

No hubo apelaciones

Prieto y dos hermanos relacionados con los Rodríguez fueron arrestados en los suburbios de Dallas siete meses después.

No se presentaron apelaciones de último momento para tratar de detener la ejecución.

Fue el único de los involucrados sentenciado a pena de muerte Prieto desdeñó un acuerdo con la fiscalía de una sentencia menor a cadena perpetua si testificaba contra uno de sus cómplices.

"Hubo una salida", recordó la semana pasada uno de los abogados de Prieto en el juicio, Michael Bernard. "Simplemente no pudimos llegar ahí".

Los asesinatos quedaron sin resolver hasta que el aviso de un informante envió a la policía de San Antonio a Carrollton, un suburbio del norte de Dallas, donde un sobrino nieto de la pareja asesinada se implicó él mismo, a su hermano y a Prieto.

Prieto fue el único de los tres que recibió la pena de muerte.

Están agendadas al menos una decena de ejecuciones en Texas en los próximos meses, incluidas dos la próxima semana. El año pasado, 10 reos recibieron inyección letal de pentobarbital.