General Motors
Un edificio de la automovilística General Motors. ARCHIVO

General Motors Co. ordenó medio millón de sistemas de encendido para reemplazar unas defectuosas, casi dos meses antes de avisar al gobierno que iba a tener que reparar esos vehículos debido al defecto, según correos electrónicos difundidos en un caso judicial.

Los mensajes difundidos suscitan más dudas sobre la honestidad de la empresa  Los mensajes demuestran que hubo comunicaciones entre trabajadores de menor nivel de GM y de Delphi Corp., incluso el 18 de diciembre, en que se menciona el defecto, pero GM no advirtió a los reguladores sobre el problema sino hasta el 7 de febrero.

Además, el pedido no fue mencionado en las declaraciones que hizo ante el Congreso la presidenta ejecutiva de la empresa, Mary Barra, ni en una investigación sobre la conducta de GM dirigida por el ex fiscal federal Anton Valukas.

Los mensajes, difundidos el lunes por el abogado de víctimas de daños físicos Robert Hilliard, suscitan más dudas sobre la honestidad de la empresa en sus declaraciones al Congreso y en el reporte de Valukas.

Las llaves de encendido tienden a moverse de su lugar, con lo que se pueden apagar los motores a medio camino en modelos como el Cobalt de Chevrolet. En esos casos, la dirección, los frenos y las bolsas de aire no pueden funcionar y se pierde el control del vehículo. Al final, GM debió pedir a los dueños de 2.6 millones de autos compactos llevar sus autos a reparación debido al problema, que ha causado por lo menos 30 muertes.

2.6 millones de autos compactos han sido llamados a reparación GM asegura que es práctica común solicitar las piezas antes de decidir sobre un llamado a revisión.

Sin embargo, Hilliard sostiene que GM debió haberle avisado antes al gobierno y a los compradores. Sólo entre sus clientes, la advertencia habría evitado una muerte y 85 heridas, dijo Hilliard.

"Esto deja en claro que GM no ha sido honesta", expresó Hilliard.