Juanjo Colomer: un promotor de arte latino en el renacer del 'downtown' de Los Ángeles

  • El autor español afincado en Los Ángeles promueve la cultura en español.
  • Reúne a artistas y creadores en sus veladas culturales.
  • Su carrera está marcada por la superación: un accidente estuvo a punto de truncar su carrera.
<p>El compositor, en una de sus reuniones artísticas.</p>
El compositor, en una de sus reuniones artísticas.
Mathew Caine/StudioDigitrope.com

Son apenas las ocho y cuarto de la noche cuando las primeras notas musicales comienzan a salir del violín del músico armenio Armen Anassian. Junto a él, sentado al piano, le acompaña el talento indiscutible de Mark Robson, ambos de la Ópera de Los Ángeles.

Ante decenas de asistentes y amantes de la cultura, esta velada marca el inicio de una nueva temporada de las Artistic Soireesrealizadas en el loft del compositor español Juanjo Colomer, situado en pleno centro de Los Ángeles.

Hace cinco años, este valenciano solicitó autorización a la Generalitat Valenciana para fundar el Valencia Cultural Point – un proyecto sin ánimo de lucro para fomentar el acceso gratuito a la música y a la cultura e impulsar el intercambio de ideas entre artistas de distintas nacionalidades. Desde entonces, sus soirees han gozado de gran popularidad entre los amantes de la buena música y las artes escénicas, quienes tienen ocasión de disfrutarlas unas diez veces al año.

En una esquina del salón, junto a un ventanal que se abre hacia una gárgola de piedra de metro y medio, se encuentra una artista de cabello rubio y ojos claros cuyas pinceladas van poniendo las notas de color a la noche. No es hasta más entrada la velada que Andrea Cruz, de 42 años, descubre finalmente su pintura ante el público: sobre el lienzo reposa un retrato de Colomer que provoca una ovación entre los presentes.

"Juan hace una labor maravillosa reuniendo a los artistas y quiero reconocérselo," afirma la pintora.

Las soirees, que además de ofrecer conciertos antológicos son una oportunidad para que artistas y fotógrafos emergentes expongan y realicen sus obras en directo, "están financiadas por el bolsillo de Colomer", aclara José Álvarez, Vicepresidente de la organización.

Punto de encuentro

Por este escenario cultural y residencia del artista han pasado rostros conocidos de la escena musical y cultural angelina y otras ciudades californianas: cineastas españoles, representantes del consulado español, así como solistas de la Filarmónica y de la Ópera de Los Ángeles. Hasta el mismísimo James Conlon, director de ésta última, se ha dejado ver por ellas.

Cuenta el artista que un accidente de auto truncó su prometedora carrera como trompetista"Vengo para brindarle apoyo a mi amigo Juan y para escuchar al violinista, que es excelente", comenta el prestigioso músico mientras permanece sentado frente al imponente piano de cola negro desde donde han salido algunas de las partituras sagradas del valenciano.

A pocos metros de aquí, entre muros de ladrillo rojizo y techos que divergen al infinito, descansa el cuerpo menudo del compositor español. Desde los dieciocho años, Colomer ha sufrido problemas físicos. Cuenta el artista que con una prometedora carrera como trompetista, un accidente de coche truncó sus aspiraciones musicales.

"Tenía dificultades para respirar y seguir tocando este instrumento por la pérdida muscular", recuerda.

Logró, no obstante, sobreponerse a su minusvalía física para completar sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Valencia. De ahí dio el salto a Berklee, una de las fábricas musicales más prestigiosas del mundo donde se ha pulido el talento de otras joyas españolas. Tras un semestre en la academia bostoniana, y con los bolsillos medios vacíos, Colomer decidió lanzarse a la exploración de la costa oeste.

Sin permiso de trabajo

Aterrizó en Los Ángeles con un visado caducado y sin permiso de trabajo. Pero, como él mismo aclara, "eran otros tiempos". Lo cuenta él, que ha sido testigo de la transformación de la política migratoria estadounidense a lo largo de los últimos veinte años.

En su día yo pude tramitar un permiso, ahora sería imposible"Si en su día yo pude tramitar un permiso, ahora sería imposible", asegura el artista. "El que se queda indocumentado sabe que es más difícil regularizar su situación".

El paso de Colomer por Hollywood le permitió participar en diversos proyectos cinematográficos, navegando con desparpajo ese ambiente de glamour que caracteriza a la meca del cine. Pero si bien algunos compositores encuentran su nicho y deciden asentarse en esta poderosa industria, pasados unos años, Colomer sintió el llamado de sus raíces clásicas. "Algo en mí quería retornar al pasado", confiesa.

Cambió las calles de Hollywood y las alfombras rojas por la soledad de su loft, situado en la undécima planta de un edificio histórico del centro de Los Ángeles, una zona donde ahora confluyen los nuevos yuppies adinerados con una población rebosante de mendigos.

"El renacer del downtownestá vinculado a la llegada de artistas a los lofts. Antes estaba desolado, pero ahora se puede caminar por las calles con relativa seguridad", señala el valenciano.

Discos y proyectos

Desde su apartamento de matices clásicos y modernos, este hombre de cabellera revuelta ha dado rienda suelta a su genio creativo, componiendo la música del Ballet Nacional de España, Sorolla, que en noviembre tendrá su puesta en escena en Miamicomo parte de una gira internacional.

Cada vez que empiezo una pieza nueva sé que la batalla está perdidaFue en su loft donde también nacieron las orquestaciones que realizó para Pasión Española,un trabajo firmado por Plácido Domingo, que sirvió para que conquistaran un Grammy Latino en el año 2008.

"Cada vez que empiezo una pieza nueva sé que la batalla está perdida. Da igual que sea un solo, una pieza sinfónica, música de cámara, ópera o ballet. Sé que habrá otra pieza, probablemente muchas, que serán mejores", asegura mientras saborea una copa de vino.

En los próximos meses, el artista tiene la agenda plagada de compromisos y proyectos locales e internacionales. Entre ellos, tiene prevista la publicación de tres discos: un monográfico con el Instituto Cervantes, un disco de música navideña con la orquesta y el coro de la radio pública española y Conciertos para Metales y Orquesta con la colaboración de Luis González, Javier Bonet y Spanish Brass, dirigidos por José Luis Estellez.

Antes de despedirse de sus invitados, el compositor se acerca a su escritorio y realiza un último comentario: "En esta profesión, los proyectos son tan invisibles, que ninguno permite dar un salto brusco y catapultar tu carrera".

Razón no le falta. Son pocos entre el gran público español los que podrían ponerle nombre y rostro a las numerosas partituras y orquestaciones que este virtuoso ha fabricado en tantas décadas de trabajo dentro y fuera de su España natal.