El intruso que se coló en la Casa Blanca tenía más de 800 balas en su auto

  • También han hallado un machete y dos hachas en el interior del carro, según el fiscal.
  • El Servicio Secreto ha ordenado aumentar la vigilancia alrededor de la Casa Blanca.
  • Omar González podría recibir condena de hasta diez años de cárcel.

El intruso que cruzó armado el jardín de la Casa Blanca y llegó hasta el portón de la mansión presidencial tenía una gran cantidad de municiones en el vehículo, informaron el lunes las autoridades.

Según el fiscal, el intruso guardaba en el interior de su auto más de 800 balas, un machete y dos hachas. Compareció este lunes ante un juez para responder por los cargos de entrada ilegal en un edificio con acceso restringido con un arma peligrosa, por el que podría ser condenado a una sentencia de hasta diez años de prisión, según la agencia Reuters.

En una audiencia judicial, el fiscal David Mudd aseveró que el acusado, Omar J. González, constituía "un peligro para el presidente". González estará bajo arresto durante diez días.Deberá compareceren la cortede nuevoel 1 de octubrepara unaaudiencia de detenciónpara determinar sise le permitirásalir de la cárcel, informa el diario USA Today.

González, de 42 años, es un veterano de guerra que había sido destinado a Irak en tres ocasionesEl asaltante fue identificado como Omar J. González, de 42 años y originario de Texas. González es un veterano de guerra que había sido destinado a Irak en tres ocasiones, y sufre de estrés postraumático, de acuerdo con sus familiares.

González ya había sido arrestado en julio en el suroeste de Virginia por llevar un escopeta de cañón recortado y un mapa de la Casa Blanca. Y en agosto había sido interrogado cerca de la residencia presidencial cuando portaba un hacha en su mochila, pero los agentes le dejaron ir al registrar su coche y comprobar que solo llevaba equipos de montaña.

El Servicio Secreto ha ordenado aumentar la vigilancia alrededor de la Casa Blanca, después de que el sujeto lograse el viernes pasado saltar la verja y acceder por la puerta norte a la residencia del mandatario de Estados Unidos antes de ser detenido, indicó el lunes el portavoz presidencial, Josh Earnest.

El incidente ha generado revuelo en Washington al ser la primera vez que un asaltante recorre los 60 metros que separan la verja de la puerta e ingresa en la residencia presidencial, pese a las fuertes medidas de seguridad.

No es raro que los agentes tengan que detener, de vez en cuando, a personas que saltan la valla que protege a la Casa Blanca, pero sí que un intruso acceda a su interior.

Nuevas medidas de seguridad

Earnest señaló el lunes que la directora del Servicio Secreto, Julia Pierson, ha iniciado un revisión "integral" de lo ocurrido el viernes por la noche.

El portavoz indicó que había conversado sobre el suceso con el presidente estadounidense, Barack Obama, quien en el momento del asalto no se encontraba en la Casa Blanca, ya que se había trasladado con su familia a la residencia de Camp David (Maryland) para un fin de semana de descanso.

"(El presidente) estaba obviamente preocupado, ya que su familia vive en la Casa Blanca (...) Pero al mismo tiempo insistió en su confianza completa en el profesionalismo del Servicio Secreto", afirmó el portavoz.

Earnest subrayó que la seguridad del emblemático edificio es "compleja" al recordar que es uno de los "lugares turísticos más populares" del país, y en él trabajan numerosos funcionarios y periodistas.

"Esto significa que el Servicio Secreto tiene la complicada tarea de equilibrar la necesidad de asegurar la seguridad de la familia presidencial a la vez que se garantiza que la Casa Blanca siga siendo la casa de los ciudadanos", agregó el portavoz.

No obstante, sí reconoció que la puerta norte de la residencia presidencial "permanecerá cerrada" cuando no haya actividades.

Los medios estadounidenses revelaron el lunes que el Servicio Secreto valora ampliar la zona de control de los ciudadanos para incluir la plaza Lafayette, donde se encuentra la Casa Blanca en pleno centro de Washington.

Escándalos entre los agentes de seguridad

La puerta norte de la residencia presidencial "permanecerá cerrada" cuando no haya actividades Varios medios, entre ellos The Washington Post, criticaron la actuación de los agentes de seguridad, cuya credibilidad se ha visto afectada después de varios escándalos por conductas inapropiadas, entre ellos consumo excesivo de alcohol y visitas a prostitutas, durante viajes presidenciales al extranjero.

Por su parte, el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, urgió a no "precipitarse al enjuiciar lo ocurrido y criticar las acciones de los agentes, quienes tenían solo segundos para reaccionar, antes de contar con todos los hechos".

"Es importante recordar que el Servicio Secreto sigue siendo uno de los mejores, si no el mejor servicio de protección oficial del mundo", aseguró Johnson, cuya departamento supervisa las actividades del Servicio Secreto.