Obama asegura que Estados Unidos sigue “de pie y orgulloso” tras los ataques del 9/11

  • El homenaje inició coincidiendo con el momento del impacto del primer avión.
  • También se leyeron los nombres las 2.983 víctimas.
  • El acto fue presidido por el presidente Obama.

La ceremonia para conmemorar el decimotercer aniversario del 9/11 con la que los neoyorquinos recuerdan a las casi 3,000 víctimas de los atentados de esa fecha contra Estados Unidos, arrancó este jueves en el Memorial del 9/11 con el himno nacional.

Inmediatamente después, coincidiendo con el momento exacto en que tuvo lugar el impacto del primer avión contra la Torre Norte del World Trade Center de Nueva York, se guardó un primer minuto de silencio a las 8:46 horas.

Seguimos adelante, porque como estadounidenses no cedemos ante el temor

Acto seguido, comenzó la lectura de los nombres de las 2.983 víctimas de los cuatro atentados cometidos ese día -dos contra las Torres Gemelas, otro contra el Pentágono y otro en el estado de Pensilvania-, así como en el atentado contra el mismo World Trade Center neoyorquino de 1993.

Hasta el monumento del 9/11 se acercaron miles de neoyorquinos y los principales líderes políticos de la ciudad, encabezados por el alcalde Bill de Blasio y la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito, entre otros.

De manera simultánea, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su esposa, junto al vicepresidente, Joe Biden, y funcionarios de la Casa Blanca guardaron un minuto de silencio en los jardines de la mansión presidencial.

La breve pero emotiva ceremonia se realizó con todas las banderas de la ciudad de Washington a media asta en recuerdo de las más de 3,000 víctimas de los atentados de hace 13 años en Nueva York, Washington y Shanksville, en Pensilvania.

El presidente sostuvo que Estados Unidos sigue “de pie y orgulloso”, tras los ataques que costaron la vida a unas tres mil personas.

“Seguimos adelante, porque como estadounidenses no cedemos ante el temor”, dijo Obama en tono sombrío ante familiares de las víctimas congregados en un acto celebrado alrededor de los muros del edificio del Pentágono, golpeado por uno de los aviones secuestrados.

El miedo sigue en la población

Obama, quien anunció el pasado miércoles una ofensiva contra los yihadistas y celebró el sacrificio de los soldados estadunidenses y de sus familias, recordó que en tres meses terminarán la fase de combate en Afganistán.

“Trece años después de que mentes pequeñas y penosas conspiraron para rompernos, Estados Unidos sigue de pie y orgullosa”, dijo Obama, escoltado por el secretario de defensa Chuck Hagel y el Jefe del Estado Mayor Conjunto, general Martin Dempsey.

7 de cada 10 estadounidenses creen que el grupo tiene operativos para cometer un acto de terrorismo en cualquier momento

La conmemoración de los ataques en Washington fue simultánea al acto de recordatorios póstumos celebrados en Nueva York y Pensilvania.

Aunque Obama resaltó el estoicismo del público estadounidense tras los ataques terroristas, un nuevo sondeo revela un creciente temor de su población a ser víctima de un nuevo ataque.

La encuesta CNN/ORC encontró que un 53 por ciento de los estadounidenses cree que es probable que Estados Unidos sufra un ataque alrededor del aniversario, un incremento de 14 puntos porcentuales en relación con el nivel de 39 por ciento en 2011.

“Es probable que el cambio obedezca a las nuevas preocupaciones por ISIS, toda vez que siete de cada 10 estadunidenses creen que el grupo tiene operativos para cometer un acto de terrorismo en cualquier momento”, dijo su director de encuestas, Keating Holland.

Anoche el presidente Barack Obama anunció una estrategia para golpear y destruir al Estado Islámico (EI) antes Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) en Siria y Bagdad, a través del uso de ataques aéreos pero sin la presencia de tropas terrestres en operaciones de combate.

La encuesta muestra ciertamente que el terrorismo es en este momento la preocupación número dos de los estadunidenses, sólo superada por las preocupaciones en torno a la economía.

De hecho, la población estadounidense siente en proporciones crecientes que puede ser víctima en lo personal de un atentado.

Cuatro de cada diez encuestados reconocieron que viven con el temor de que ellos mismos o sus familiares se conviertan en víctimas en cualquier momento.