Se incrementa el uso del crédito para la compra de auto en los consumidores de Estados Unidos

  • El uso de crédito aumentó 26.000 millones de dólares en julio.
  • Indica menos temor de los consumidores para gastar.
  • El gasto en general bajó por primera vez desde enero.
Billetes de cien dólares.
Billetes de cien dólares.
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Los consumidores estadounidenses incrementaron su uso de crédito en julio, encabezado por los préstamos para compra de automóvil y un mayor gasto con tarjeta de crédito.

Un aumento en la carga de deuda es generalmente una señal de una mayor confianza en la economía La Reserva Federal informó el lunes que el uso de crédito aumentó 26.000 millones de dólares en julio a 3,24 billones de dólares. El incremento de 9,7% igualó al de abril como los dos más altos en tres años.

Las cifras se sumaron a un panorama mixto para los consumidores en las últimas semanas. Un aumento sano en la utilización de crédito indica usualmente que los consumidores se están despojando de cierta precaución respecto a gastar, lo cual impulsaría el crecimiento económico. Un aumento en la carga de deuda es generalmente una señal de una mayor confianza en la economía.

Pero otros datos no han sido tan positivos. El gasto en general disminuyó en julio por primera vez desde enero, dijo el gobierno el mes pasado; y la confianza del consumidor, medida por la Universidad de Michigan, apenas se ha movido en el último año.

Los préstamos para vehículos y para educación aumentaron 10,6% a 2,36 billones de dólares, alimentados por fuertes ventas de automóviles. Los fabricantes de vehículos reportaron en julio sus mejores ventas para ese mes en ocho años. Mientras tanto, la deuda en tarjeta de crédito subió 7,4% a 880.500 millones de dólares.

Los estadounidenses han frenado su gasto en tarjeta de crédito desde la reciente recesión, y las finanzas del grupo familiar han mejorado en general. Pero los préstamos para autos y educación han aumentado rápidamente, intensificando las preocupaciones de que están creando nuevos retos para los consumidores. Los estadounidenses jóvenes que tienen que cargar con deudas por educación quizá no sean capaces de comprar casa o gastar en otros objetos de la manera que lo hizo la generación previa.