Muere a los 81 años la presentadora Joan Rivers

  • Estaba hospitalizada en Manhattan.
  • La semana pasada sufrió un paro respiratorio.
  • Se hizo famosa en los programas nocturnos de la televisión.

La comediante y presentadora estadounidense Joan Rivers ha muerto este jueves a los 81 años en Nueva York.La escandalosa y mordaz comediante que se abrió paso en el mundo de los programas nocturnos de televisión estaba hospitalizada desde la semana pasada.

La mayor alegría en la vida de mi madre era hacer a la gente reírRivers fue ingresada al hospital el pasado 28 de agosto, luego de que se sometiera a una intervención aparentemente menor en las cuerdas vocales. Medios de comunicación locales informaron que las autoridades de salud abrieron ya una investigación en contra de la clínica donde se llevó a cabo la cirugía.

Su hija Melissa Rivers dijo que murió rodeada de su familia y amigos cercanos.

"La mayor alegría en la vida de mi madre era hacer a la gente reír", dijo Melissa Rivers. "Aunque es difícil hacer eso en este momento, sé que su último deseo habría sido que volvamos a la risa pronto".

Rivers, quien comenzaba su rutina con la clásica frase de "¿podemos hablar?", nunca se volvió más dulce en las décadas por las que se extendió su carrera. Tenía insultos para todo tipo de raza y clase. Cambió sus viejos objetos de críticas como Elizabeth Taylor, a quien ridiculizó célebremente por ser gorda, por los nuevos rostros y siguió participando en programas de televisión hasta sus últimos días.

La comedia no era su gusto, sino su terapia: se reía de su propia vida burlándose de todo, desde su falta de atractivo físico hasta su propia moral.

"¿A quién llevas puesto?"

"Nunca he querido tener ni un día menos de los que tengo", insistió en una entrevista de 2013. "La gente dice 'desearía volver a tener 30'. ¡Noooo! Yo estoy muy feliz aquí, es genial, cada vez es mejor y mejor, y después claro, todos morimos", dijo riendo.

La gente dice 'desearía volver a tener 30'. ¡Noooo! Yo estoy muy feliz aquíFamosa por preguntar "¿A quién llevas puesto?", en referencia a los diseñadores, la rubia de voz ronca ayudó a patentar los comentarios previos a las ceremonias más importantes del mundo del espectáculo y la crítica dura que suele acompañarlos, como al despedazar la ropa de Adele para los Grammy diciendo que la hacía ver como si se hubiera sentado en una tetera.

Acabó con los actores en los Oscar, los Emmy y los Globos de Oro en la cadena E! Entertainment desde que en 2007 ella y su secuaz, su hija Melissa, fueron despedidas por TV Guide Channel y reemplazadas por la actriz Lisa Rinna. Pero hallaron el éxito en E! con "Fashion Police", presentado por Rivers y producido por su hija. Era una personalidad de la televisión trabajadora, tenaz y fuerte. Nunca dejó de presentarse a los sets, escribir y mejorar sus chistes.

"Mi problema es que hago chistes demasiado seguido", dijo a AP en 2013, días después de la muerte de su hermana mayor. "Estaba contando chistes ayer en la funeraria, así es como puedo vivir. La vida es TAN difícil, a todos nos ha tocado algo malo. Pero si te puedes reír de eso se vuelve menos grave".

Suicidio de su esposo

En la década de 1980 enfrentó una crisis profunda. Edgar Rosenberg, su esposo desde hacía 23 años, se suicidó en el 87 cuando ella fue despedida de su programa de entrevistas en Fox, que él producía. El fracaso del programa fue un factor importante, dijo Rivers. El suicidio de Rosenberg descarrió temporalmente su carrera.

"Eres muy graciosa, serás una estrella", le dijo Johnny Carson"Nadie quiere ver a alguien cuyo esposo se suicidó haciendo comedia cuatro semanas después", dijo en 1990.

Originalmente había entrado a la farándula con el sueño de ser una actriz de drama, pero la comedia era una manera de pegar la renta. "Alguien me dijo 'puedes ganar seis dólares haciendo monólogos en un club''', dijo a The Associated Press. "Y yo dije '¡ahí les voy!', era mejor que estar mecanografiando todo el día".

A comienzos de la década de 1960, la comedia era un asunto de hombres y las únicas atrevidas eran Totie Fields y Phyllis Diller. Pero Rivers trabajó hasta ascender en los clubes de Nueva York y en 1965 logró su primera gran participación en Tonight, tras numerosos rechazos. "Eres muy graciosa, serás una estrella", le dijo Johnny Carson después de que hizo carcajear al público.

Ese mismo año grabó su primer disco de comedia: "Joan Rivers Presents Mr. Phyllis and Other Funny Stories". Y su vida personal también mejoró: conoció a Rosenberg, un productor británico, y se casaron tras cuatro días de noviazgo.

Rivers presentaba un programa de entrevistas matutino en la NBC en 1968 y al año siguiente debutó en Las Vegas. En ese entonces las comediantas eran todavía una rareza.

Fija en 'Tonight'

En 1983 causó revuelo cuando la nombraron invitada permanente para Tonightcon Carson, quien había dependido de substitutos temporales, incluida Rivers. Aunque ayudó a mantener buenos índices de audiencia, NBC dudó en renovar su contrato tres años después.

Entonces surgió la oferta de su propio programa en Fox. Lanzó The Late Show Starring Joan Riversen Fox en 1986, pero el proyecto duró sólo una temporada y le costó caro: Carson dejó de hablarle cuando se enteró de que era su competencia y su esposo se suicidó cuando dejaron de transmitir el programa.

Joan Molinsky (su verdadero nombre) nació en Brooklyn hija de inmigrantes rusos: Meyer Molinsky, un médico, y Beatrice. Luchó con su sobrepeso cuando era pequeña y usaba la fantasía como un escape. Tras graduarse del Barnard College en 1954 trabajó como coordinadora de modas para una cadena de tiendas por departamentos. Estuvo casada por seis meses con Jimmy Sanger.

En los últimos años era un rostro común en el canal de ventas por televisión QVC, mostrando su línea de joyería. Ganó el reality "Celebrity Apprentice", superando a la campeona de poker Annie Duke, con quien tuvo discusiones bastante acaloradas. En 2010 fue objeto del documental "Joan Rivers: A Piece of Work".

A comienzos de 2014 Rivers se tatuó "6M" en un brazo para representar a los 6 millones de judíos asesinados en Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial.

"Uno nunca se relaja y dice, 'bueno, aquí estoy''', dijo. "Uno siempre piensa, '¿irá a estar todo bien?'. Nunca he dado todo por hecho".