Niños migrantes
Varios inmigrantes centroamericanos, en un albergue de Tabasco, México. FÉLIX BUENO

Una mayor ofensiva de las autoridades mexicanas contra la inmigración ha conseguido reducir el flujo de migrantes centroamericanos que tratan de llegar a Estados Unidos cruzando México. Con ello ha bajado también la llegada al país de niños migrantes.

Detuvieron a casi todo el mundoAgentes de la policía federal mexicana y empleados del servicio de inmigración en el sur de México han comenzado a registrar a fondo la ruta del infame tren de carga conocido como La Bestia, retirando a migrantes de los vagones y enviándolos a centros de deportación. También han establecido controles móviles en carretera para revisar los documentos de pasajeros de autobuses interestatales.

Periodistas de The Associated Press que siguieron el tren una noche esta semana desde que salió del estado de Chiapas y hasta que ingresó en el vecino estado de Oaxaca notaron la disminución, con apenas unas decenas de migrantes, mayormente hombres adultos, sobre los retumbantes vagones del tren, en lugar de cientos de hombres, mujeres y niños que viajaban en La Bestia hace no mucho tiempo. Los hombres dijeron que fueron los únicos que pudieron evadir la captura. Sólo había dos mujeres en el tren, y ningún niño.

"Detuvieron a casi todo el mundo", dijo Jorge Ruiz Williams, un migrante hondureño de 20 años que evitó ser detenido y viajaba en el tren el martes por la noche. "Lo que pasa es que nosotros somos más jóvenes, ágiles".

Mejor quedarse en México

Algunos de los centroamericanos dijeron que en lugar de tratar de cruzar a Estados Unidos ahora se quedarán y buscarán trabajo en México. Al parecer muchas familias han decidido no intentar el viaje a través de México ante las noticias llegadas a sus comunidades sobre las redadas y puntos de revisión, además de los mayores esfuerzos en Estados Unidos y entre los gobiernos centroamericanos, dijo Carlos Solís, director de un albergue en Arriaga, Chiapas.

Estamos viendo una tendencia a la baja en la cantidad de niños solosSolís dijo que la ciudad, otrora llena de bulliciosos migrantes en espera de abordar el tren, se vació casi de la noche a la mañana. "La voz se corre, una persona le dice a la otra", dijo Solís.

Las redadas siguieron al pedido de ayuda que hizo Estados Unidos a México, así como a Guatemala, Honduras y El Salvador.

El presidente Barack Obama señaló el jueves que las cifras de todo el mes mostrarán una mayor disminución. "Estamos viendo una tendencia a la baja significativa en la cantidad de niños solos (que tratan de cruzar la frontera)", dijo Obama en una conferencia de prensa.

Es una enorme diferencia en comparación con la ola de migrantes que hubo en Estados Unidos a principios de este año, provocado por un aumento en la violencia en varios países centroamericanos y por noticias de que mujeres y niños que lograron ingresar a Estados Unidos recibieron permiso de quedarse con familiares o amigos, con la obligación de asistir a audiencias de inmigración, debido a que estaban llenos los albergues familiares.

63,000 niños detenidos

De octubre a julio, aproximadamente 63,000 niños solos fueron detenidos después de ingresar a Estados Unidos sin autorización, el doble de la cifra del mismo período un año antes. Otras 63.000 familias —madres o padres con hijos menores de edad— fueron detenidas durante ese período.

El coordinador Guadalupe Villegas García dijo el jueves que ya no hay niños centroamericanos en el albergue del gobierno en Reynosa, al otro lado de la frontera de McAllen, Texas. Durante la ola de migrantes, en cualquier momento dado en el albergue había unos 15 niños centroamericanos detenidos o rescatados por las autoridades mexicanas antes de cruzar el Río Bravo. Las autoridades dicen que los niños son detenidos mucho antes de llegar a la frontera.

"Hay muy pocos extranjeros", dijo Carlos Jiménez, portavoz de la entidad mexicana encargada del bienestar infantil en Reynosa. "Hemos recibido tres o cuatro niños" en agosto.

Omar Zamora, portavoz de la Patrulla Fronteriza en el Valle del Río Grande, por donde han entrado la mayoría de los menores centroamericanos, dijo el jueves que esa agencia tomó la custodia de entre 30 y 40 menores diarios en semanas recientes. Eso es una baja en comparación con la cota máxima de 300 o más diarios detenidos a principios del verano.

No está claro cuánto tiempo México pueda o esté dispuesto a mantener una operación de tal magnitud. Sellar la notoriamente porosa frontera con Guatemala no es físicamente posible ni políticamente aceptable, y operaciones más tierra adentro ya provocan críticas porque son similares a las que realiza desde hace mucho tiempo la Patrulla Fronteriza con los migrantes mexicanos más al norte.

Pero por ahora el esfuerzo no da señales de perder fuerza.