El senador republicano por Florida, Marco Rubio, endureció su postura migratoria al condicionar un posible cierre del gobierno, si el presidente Barack Obama actúa de manera unilateral sobre el sistema migratorio.

Rubio advirtió que los republicanos utilizarán el presupuesto del gobierno para tratar de detener a Obama  En una entrevista con el sitio de extrema derecha Breitbart.com, Rubio afirmó que si Obama toma medidas para tratar de arreglar “nuestro fracturado sistema migratorio” los republicanos “utilizarán el presupuesto del gobierno” como medio para tratar de detenerlo.

Obama anunció hace dos meses que al final del tercer trimestre del año adoptará acciones ejecutivas para arreglar lo más posible el sistema de migración ante el estancamiento del proyecto de ley de reforma migratoria en la Cámara de Representantes.

Una mayoría de legisladores republicanos temen que Obama haga a un lado al Congreso, con algún tipo de acción para regularizar a parte de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.

Hijo de inmigrantes cubanos, Rubio favoreció en un principio y votó a favor de una ley de reforma migratoria en el Senado, en junio de 2013.

Se pronunció en contra del Programa de Acción Diferida

Sin embargo, desde entonces ha marcado su distancia de la ley por la cual votó, luego de que que activistas conservadores criticaron la legislación.

En una carta al mandatario esta semana, Rubio advirtió que si continúa con una decisión unilateral de acciones ejecutivas, “creo que va a cerrar la puerta a cualquier posibilidad de avanzar sobre la reforma migratoria en un futuro”.

El legislador se pronunció en contra de la posibilidad de ampliar el programa de Acción Diferida (DACA) para evitar las deportaciones de jóvenes indocumentados que llegaron a este país siendo niños, conocidos como “dreamers” (soñadores).

El senador reconoció las presiones que Obama recibe por parte de grupos proinmigrantes para evitar la deportación de las familias de los “dreamers”, pero le advirtió que primero debe tomar medidas para asegurar más la frontera.

Protestan en su oficina

Las críticas hacia Rubio por parte de activistas proiinmigrantes no se han hecho esperar y en las últimas dos semanas “dreamers” protestaron por su cambio de actitud en sus oficinas de Miami y durante un discurso que pronunció en Anderson, Carolina del Sur.

En Anderson, cuatro manifestantes sostuvieron un cartel con la frase “Rubio Me Quiere Deportar” y le cuestionaron su cambio de opinión, principalmente con la comunidad latina.

Analistas consideran que el Partido Republicano ha cedido a las presiones del Tea Party, sobre todo luego del intento de revocar el programa de Acción Diferida (DACA) en la Cámara de Representantes, antes del receso de verano.