El padre del afroestadounidense de 18 años que murió al ser baleado por un policía blanco en Ferguson exhortó el domingo a que se guarde un "día de silencio" mientras sepulta a su hijo el lunes.

Mañana lo único que quiero es paz "Mañana lo único que quiero es paz", dijo Michael Brown Sr. a cientos de personas en el parque más grande de la ciudad de San Luis al hacer breves comentarios en un festival que promueve la paz sobre la violencia. "Eso es todo lo que pido".

Las más de dos semanas desde la muerte de Michael Brown han estado marcadas por protestas nocturnas, algunas de ellas violentas y caóticas, si bien las tensiones se han aliviado en los últimos días.

Brown Sr. dijo al público que él y la madre de su hijo agradecen el amor y apoyo que han recibido de la comunidad. El reverendo Al Sharpton, que tomará la palabra durante el funeral, también hizo una petición por la paz.

"No queremos que suceda nada mañana que pudiera manchar el nombre de Michael Brown", dijo Sharpton. "Lo de mañana no se trata sobre nuestra furia. Se trata del legado y el recuerdo de su hijo".

El Peace Fest 2014 de antemano estaba planeándose antes de que el policía Darren Wilson matara a Brown el 9 de agosto en un suburbio de San Luis, pero tomó mayor relevancia tras el incidente.

Pidieron canalizar el odio

Los padres de Trayvon Martin, el adolescente asesinado a tiros en Florida, también hablaron en el evento para pedir a los presentes que canalicen su enojo en acciones al impulsar el fortalecimiento de las familias y una juventud mejor educada y manifestaron su apoyo a la familia Brown y a los residentes del área de San Luis.

"Vamos a mantener la cabeza en alto con todos ustedes", dijo el padre de Trayvon Martin, Tracy Martin.

Trayvon Martin, de 17 años, tampoco estaba armado cuando murió baleado en 2012. George Zimmerman, un vigilante voluntario en un vecindario y quien afirmó que disparó contra Martin en defensa propia, fue absuelto.

Las protestas nocturnas en Ferguson han sido en su mayoría pacíficas en días recientes, un contraste a las imágenes de policías antidisturbios lanzando latas de gas lacrimógeno contra manifestantes enfurecidos pocos días después de la muerte de Brown.