Boston ha aprobado una ley que impide que sean detenidos inmigrantes sospechosos de estar en Estados Unidos sin autorización para su posible deportación, a menos que se emita una orden judicial para la detención de esa persona.

El consejo de la ciudad aprobó el miércoles por unanimidad la llamada Ley Confianza.

A través de una portavoz, el alcalde Martin Walsh reiteró su apoyo a la ordenanza, que los defensores dicen que va a mejorar las relaciones entre la policía local y los inmigrantes que temen denunciar delitos por temor a la deportación.

Constitucionalidad de las detenciones

La medida fue propuesta por el concejal Josh Zakim, quien opina que fallos judiciales federales han cuestionado la constitucionalidad de detener a inmigrantes.

Los críticos dicen que la medida reduce la cooperación y el intercambio de información entre la policía local y la federal.