La expedición norteamericana Whillans Ice Stream Subglacial Access Research Drilling (Wissard), formada por investigadores de varias universidades y encabezada por el profesor de la Universidad de Montana John Priscu, ha descubrierto unas 4.000 'especies' de microorganismos diferentes en un lago subterráneo sin luz y a temperaturas bajo 0, enterrado bajo una capa de 800 metros de hielo en la Antártida.

Este hallazgo y sus conclusiones han sido publicadas en la revista Nature y prueba que puede haber vida en las más duras condiciones medioambientales, lo que conlleva importantes implicaciones para la búsqueda de vida en otros ambientes extremos, tanto en la Tierra como en otros mundos del Sistema Solar.

La Antártida podría albergar el humedal más grande de la Tierra bajo sus hielosEl muestreo se ha saldado con el hallazgo de al menos 3.931 especies de microorganismos —lo que constituye un completo ecosistema— que parecen obtener los nutrientes de la fusión del hielo, la roca y otros sedimentos.

Los análisis de ADN desvelan que se tratan de Arqueas, una de la categoría de seres más primitivos de la Tierra y uno de los tres pilares a partir de los que se desarrolló la vida en nuestro planeta.

La mayoría de las arqueas subgaciales encontradas emplean la energía de los enlaces químicos del amoniaco para fijar el dióxido de carbono y llevar a cabo otras funciones metabólicas. Otro grupo de organismos utilizan la energía y el carbono presente en el gas metano para sobrevivir.

Según el estudio, probablemente todo este amoniaco y metano procedan de la descomposición de materia orgánica que se depositó en la zona hace cientos de miles de años, cuando la Antártida era aún templada y el mar inundó la parte occidental del continente.

La Antártida podría albergar el humedal más grande de la Tierra bajo el hielo

Se trata de la primera vez que se demuestra que microorganismos pueden vivir bajo estas condiciones, pero no se trata de algo nuevo. Los primeros resultados fueron obtenidos por un equipo ruso en el lago subglacial de Vostok pero fueron puestos en duda por la posible contaminación de las muestras.

En esta ocasión, se ha salvaguardado al máximo la integridad de las pruebas. "Hemos llegado hasta el extremo para garantizar que no hemos contaminado en absoluto uno de los ambientes más puros y prístinos del planeta", ha asegurado el el profesor de la Universidad de Montana John Priscu, jefe de la expedición.

Hace cinco años, Priscu ya predijo que el ambiente subglacial antártico podría albergar el humedal más extenso de toda la Tierra, habitado por microorganismos que utilizan los minerales de las rocas heladas para obtener la energía que necesitan para vivir.

El investigador también ha advertido que si la Antártida continúa calentándose, se liberarán a la atmósfera enormes cantidades de metano acumulado en el hielo, un poderoso gas de efecto invernadero capaz de acelerar dramáticamente el cambio climático.