El presidente Barack Obama estudia cambios clave en el sistema de inmigración a solicitud de grupos empresariales, de tecnología y de intereses especiales, una medida que pudiera restar impulso a las críticas republicanas en este año de elecciones sobre el enfoque ejecutivo de Obama al tema inmigratorio.

Funcionarios federales y defensores de los inmigrantes dijeron que las medidas irían más allá de la esperada reducción en las deportaciones para algunos inmigrantes no autorizados que Obama dejó entrever que aprobaría después que fracasaron los esfuerzos en el Congreso.

Después de numerosas reuniones recientes en la Casa Blanca, altos funcionarios del gobierno han compilado recomendaciones específicas de grupos empresariales y otros defensores de la inmigración cuyo apoyo pudiera restar fuerza a las alegaciones de que Obama se ha excedido en su autoridad para ayudar a personas que ya han infringido leyes de inmigración.