Sala de hospital
Imagen de la sala de un hospital. ARCHIVO

Una mujer que bebió un té que por error estaba mezclado con una solución de limpieza altamente tóxica sufrió graves ulceraciones y quemaduras en el esófago, informó el viernes un abogado de la familia.

Las quemaduras son profundas y más extensas de lo que esperábamos Jan Harding, de 67 años, seguía el viernes en condición crítica en una unidad para quemados del hospital de la Universidad de Utah en Salt Lake City, informó el abogado Paxton Guymon.

Los doctores determinaron los daños internos el jueves al practicarle una endoscopía, un procedimiento donde se inserta un tubo con luz y cámara en el tracto digestivo. La mujer también tiene quemaduras severas en la boca.

"La noticia es muy triste para la familia", dijo Guymon en un comunicado. "Las quemaduras son profundas y más extensas de lo que esperábamos".

Los investigadores y el gerente del restaurante dijeron a los Harding que un trabajador confundió el producto de limpieza con azúcar y mezcló accidentalmente grandes cantidades de él en el dispensador de té helado, señaló el abogado. La solución de limpieza es altamente tóxica y sirve para desengrasar las cocinas industriales; contenía lejía, una sustancia química inodora, el ingrediente activo en los limpiadores de drenajes.

Si se bebe, el químico comienza a disolver el intestino, dijo Tom Richmond, profesor de química en la Universidad de Utah.

La policía de South Jordan está investigando cómo fue que la lejía acabó en el contenedor de té endulzado, pero cree que se trató de un accidente, dijo el oficial Sam Winkler.

"Creo que acabo de beber ácido"

Harding y su esposo acababan de llegar a un restaurante de Utah para almorzar con amigos cuando ella llenó su taza con té dulce de una máquina de autoservicio. Le dio sorbo antes de escupirlo y exclamar, dirigiéndose a su esposo: "Creo que acabo de beber ácido".

Los investigadores están revisando los videos del restaurante e interrogando al personal. No han arrestado a nadie.

Parece ser que Harding fue la primera en beber el té ese día, y los empleados del restaurante lo desecharon después de que ella se quemó, agregó Winkler.

El restaurante sigue abierto después de una inspección de las autoridades de salud que encontraron que todos los químicos estaban etiquetados correctamente y separados de los alimentos.