Haciendo un llamado a la "paz y la calma", el presidente Barack Obama dijo el jueves que no hay excusa para el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía en un suburbio de St. Louis contra personas que protestaban por la muerte a tiros de un adolescente negro desarmado a manos de un agente blanco. Al mismo tiempo, el mandatario dijo que no se justicia la violencia contra los policías.

Obama parecía tratar de equilibrar sus declaraciones sobre las turbulentas consecuencias por el fallecimiento de Michael Brown, de 18 años, quien fue abatido a disparos el sábado.

No hay excusa para que la policía use fuerza excesiva El presidente afirmó: "No hay excusa para que la policía use fuerza excesiva contra las manifestaciones pacíficas o para encarcelar a los manifestantes por ejercer legalmente su derecho constitucional a expresarse". También criticó a la policía por arrestar a dos periodistas que cubrían los enfrentamientos ocurridos en medio de tensiones raciales.

"Todos necesitamos mantener un estándar alto, en particular aquellos que tienen puestos de autoridad", señaló Obama en sus primeras declaraciones sobre la situación en Ferguson, Missouri. Habló desde Martha's Vineyard, la isla en Massachusetts donde está a la mitad de sus dos semanas de vacaciones.

Obama también defendió al gobernador y dijo que era un "buen hombre".

El presidente dio su mensaje luego que la policía utilizara gases lacrimógenos y bombas de humo para dispersar a los manifestantes que arrojaron bombas incendiarias durante una nueva noche de violencia.

Por su parte, el secretario de Justicia Eric Holder manifestó su preocupación por el uso de equipo militar por parte de la policía en Ferguson.

Diez personas fueron detenidas

Agentes de distintos departamentos, con equipo antimotines y pertrechos militares, chocaron con manifestantes que gritaban "tenemos las manos arriba, no disparen". Durante la noche se multiplicaron los enfrentamientos y las andanadas de gases lacrimógenos junto con bombas de humo para rechazar los proyectiles en llamas lanzados por la multitud. En ocasiones, la policía fuertemente armada apuntó a los manifestantes desde sus camiones blindados.

El diario St. Louis Post-Dispatch informó que una decena de personas fueron arrestadas, entre ellas el concejal Antonio French, que informaba sobre las protestas en las redes sociales.

Los vecinos de Ferguson se han quejado de la presencia de policías con perros entrenados poco después de la muerte de Brown, lo que para muchos evocó recuerdos de la lucha por los derechos civiles hace medio siglo.

El jefe de policía Jon Belmar dijo que sus agentes han respondido con "una moderación increíble" ante los ataques con piedras, botellas y armas de fuego y la destrucción de una veintena de patrulleros.

No se ha identificado al policía

Se ha criticado a la ciudad y el condado por negarse a identificar al agente que mató a Brown. Las autoridades dicen que ese policía y otros han recibido amenazas.

Hay diferentes versiones sobre lo sucedido con Brown.

La policía dice que al encontrarlo a él y a otro hombre en la calle, uno de ellos agredió a un agente y trató de quitarle su arma. Durante la rencilla, Brown recibió varios disparos.

Sin embargo, un hombre que asegura haber estado con Brown dio otro testimonio. Según Dorian Johnson, el policía tomó a su amigo por el cuello, intentó meterlo a la patrulla antes de sacar su arma y dispararle. Johnson y otro testigo dicen que Brown estaba en la calle con las manos en alto cuando el agente le disparó varias veces.