La Policía de Ferguson sigue recibiendo críticas por negarse a dar el nombre del agente que disparó mortalmente contra el joven negro Mike Brown.  El jefe de la policía del suburbio de St. Louis, Missouri, sacudido por disturbios raciales desde el sábado, dijo este miércoles que no cederá a la presión para identificar públicamente al agente a pesar de las exigencias de clérigos, manifestantes e incluso piratas cibernéticos.

2/3 partes de los 21,000 habitantes son negros; todos salvo tres de los 53 policías son blancosEl jefe de la Policía Thomas Jackson, que ha sido el rostro público de este municipio sacudido por la muerte de Michael Brown el sábado, dijo a los reporteros que la investigación de la Policía del Condado San Luis podría demorar semanas. Mientras tanto, dijo que su departamento da la bienvenida a la capacitación del Departamento de Justicia sobre las relaciones raciales en el suburbio, donde dos terceras partes de los 21,000 habitantes son negros y todos salvo tres de los 53 agentes de la policía son blancos.

"Desafortunadamente, una resaca (de inestabilidad racial) ha salido a la superficie", afirmó Jackson. "Las relaciones raciales son la principal prioridad en estos momentos".

El misterio de la identidad del agente ha azuzado la discordia. Jackson ha argumentado que identificarlo puede provocar represalias contra el policía, a quien han amenazado innumerables veces desde el sábado.

Demandas de activistas

Pero activistas de los derechos civiles y el abogado de la familia del adolescente de 18 años, que han exhortado a la calma luego de noches de agitación desde la muerte del joven, argumentan que saber el nombre del agente podría ayudar a sanar la herida en la zona, lo que permitiría a la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Raza Negra (NAACP) y otros a profundizar en los antecedentes del agente en busca de hechos de brutalidad anteriores.

No queremos que se amenace la vida de nadie"No queremos que se amenace la vida de nadie. Si alguien como este agente es asesinado, entonces no hay justicia", dijo John Gaskin III, del capítulo de la NAACP en el Condado San Luis.

La policía ha dicho que los disparos ocurrieron después que un agente se encontró con Brown y otro hombre en la calle. Dicen que uno de los hombres empujó al policía hacia su auto patrulla, luego lo agredió físicamente en el vehículo y forcejeó por el control de su arma. Se hizo al menos un disparo desde dentro del carro patrullero.

Luego la disputa pasó a la calle, donde Brown recibió varios balazos. En su primera conferencia de prensa sobre lo ocurrido, la policía no especificó si Brown era la persona que forcejeó con el agente en el auto y se han negado a aclarar su versión.

Una versión distinta

Dorian Johnson, que dice haber estado con Brown cuando fue baleado, ha dado una versión muy distinta y ha dicho a los medios que el agente les ordenó que se fueran de la calle, y luego intentó abrir su puerta tan cerca de ellos que rebotó hacia él, lo cual aparentemente lo hizo enojar.

Johnson dice que el agente agarró a su amigo por el cuello y luego intentó meterlo al auto antes de sacar su arma y disparar. Indicó que Brown comenzó a correr y el policía lo persiguió, disparándole varias veces. Tanto Johnson como otro testigo dicen que el adolescente estaba en la calle con las manos en alto cuando el agente le disparó en repetidas ocasiones.

Robert McCulloch, fiscal del condado, dijo que los investigadores entrevistaban a Johnson el miércoles.