El guatemalteco de 16 años que murió mientras estaba detenido por la Patrulla Fronteriza falleció de complicaciones de la influenza, de acuerdo con una autopsia preliminar, alarmando a médicos que cuestionaron si las autoridades migratorias no se percataron de los síntomas o dejaron pasar las oportunidades para salvar su vida.

Carlos Hernández Vásquez contrajo también una infección bacterial, así como septicemia, lo que dañó sus tejidos y varios de sus órganos, según un reporte divulgado esta semana por las autoridades del condado de Hidalgo. Hernández murió el 20 de mayo. También le harán una autopsia completa.

Hernández es el sexto niño que muere en el último año en detención, y el segundo caso conocido de muerte por influenza, después de Felipe Gómez Alonzo, de 8 años, quien murió en la Nochebuena.

A la vez que el cruce de migrantes sube a niveles récord, el tratamiento del gobierno del presidente Donald Trump a niños y familias migrantes ha sido criticado duramente. El gobierno ha pedido al Congreso 4.500 millones de dólares para responder al aumento del cruce de familias, pero el Congreso todavía no ha tomado cartas en el asunto.

Las muertes por gripe entre los menores son raras en Estados Unidos. El número anual de muertes relacionadas a gripe entre niños subió de 37 a 186 desde la temporada de gripe 2004-2005, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Por lo general los niños menores, no los adolescentes, son más propensos a complicaciones graves y muerte por influenza.

"La gripe es rara por este tiempo del año", dijo la doctora Dawn Nolt, experta en enfermedades infecciosas en el Hospital de Niños Doernbecher en Portland, Oregon. "Que alguien muera de gripe ciertamente es algo que nos debe preocupar mucho".