El embajador de Corea del Norte en la ONU dijo el martes que el gobierno del presidente Donald Trump debería considerar las posibles consecuencias que el reciente decomiso de un buque de carga norcoreano por parte de Estados Unidos podría tener en las relaciones entre ambos países y regresar de inmediato el navío.

Kim Song dijo durante una conferencia de prensa que el “indignante acto” de confiscar el buque tenía el objetivo de presionar al máximo a Corea del Norte para que se “arrodille”.

El navío Wise Honest, el segundo buque de carga más grande del país, primero fue detenido en abril de 2018 por Indonesia mientras transportaba una gran cantidad de carbón. Estados Unidos anunció el 9 de mayo que había confiscado el buque porque el cargamento de carbón violaba las sanciones de la ONU.

El embajador dijo que el decomiso fue una “negación directa del espíritu subyacente” del acuerdo conjunto del 12 de junio de 2018 entre el presidente Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un tras su primera cumbre en Singapur “en donde se llegó al compromiso de establecer nuevas relaciones bilaterales”. En la cumbre, Trump prometió “garantías de seguridad” a Pyongyang y Kim se volvió a comprometer a “la completa desnuclearización de la península coreana”.

Una segunda cumbre entre ambos líderes en febrero se vino abajo por las exigencias incompatibles de alivio de sanciones y de desarme. Estados Unidos ha exhortado a sus aliados a mantener la presión económica sobre Corea del Norte hasta que tome medidas materiales para renunciar al armamento nuclear.

Desde entonces, el líder norcoreano ha expresado su insatisfacción con pruebas de misiles de corto alcance cuyo objetivo es presionar a Washington y Seúl, y declaró que el gobierno de Trump tiene hasta el final de año para elaborar términos aceptables por ambas partes para un acuerdo que rescate las negociaciones.